NUEVA YORK.- Se prevé que los trabajadores comiencen a estabilizar un rascacielos de Manhattan el martes por la noche, después de que algunas columnas se pandearan y algunos niveles se hundieran, lo que provocó evacuaciones en y alrededor del sitio de construcción en Midtown.
Los trabajadores de la construcción que se encontraban en el sitio y las personas en edificios cercanos, entre los que hay una escuela, oficinas diplomáticas y varios hoteles, en el concurrido corredor de Midtown, fueron desalojados apresuradamente después de que los bomberos acudieran al área alrededor de las 8 a. m. y detectaran las precarias condiciones.
El alcalde Zohran Mamdani dijo a primera hora de la tarde del martes que el edificio permanecía inestable y que era “una situación extremadamente grave”.
Su oficina informó más tarde que un equipo había evaluado el edificio “piso por piso” y que no observó movimiento adicional de las columnas dañadas, dando luz verde a los contratistas en el lugar para avanzar con reparaciones de emergencia.
Las medidas temporales tienen como objetivo estabilizar el edificio y se espera que se prolonguen durante los próximos días, afectando un concurrido corredor de Midtown cerca de la famosa Terminal Grand Central, que es un centro de llegada y transbordo para los viajeros y residentes del área metropolitana, así como para los turistas.
El edificio, que es la antigua sede mundial del gigante farmacéutico Pfizer, está a poca distancia de íconos de la ciudad de Nueva York, como el emblemático edificio Chrysler y la sede de las Naciones Unidas. El reluciente edificio de vidrio y acero está en proceso de ser convertido en apartamentos de lujo.
Leila Bozorg, una de las vicealcaldesas de Mamdani, dijo que “es alentador” que el edificio no pareciera estar desplazándose mientras los funcionarios subían hasta y más allá de los pisos dañados en su camino al piso 37, el último del edificio.
Pero desde la calle de abajo, se podía ver una columna estructural muy deformada a través de una gran ventana de vidrio en el piso 21. El departamento de bomberos, que también publicó imágenes de la columna, dijo que encontraron múltiples grietas y pisos que se hundían.
Horas antes, cuando se le preguntó si había preocupación por un derrumbe, el jefe del Departamento de Bomberos John Esposito dijo que, por la forma en que está construido el edificio con estructura de acero, “no sería un colapso total, sería más bien un colapso localizado”.
Aun así, los edificios y calles cercanos seguían desalojados, entre ellos, una escuela y el consulado de Israel al otro lado de la calle. El edificio en sí estaba vacío en ese momento, salvo por los trabajadores de la construcción.
Ramesh Yallappa, un turista que fue evacuado de un hotel cercano, dijo que, inicialmente, cuando se ordenó una evacuación inmediata el martes por la mañana, temió que se tratara de un incendio en el hotel.
“En ese momento, estábamos muy, muy asustados”, afirmó.
Con más de 1.600 unidades, los desarrolladores dicen que el proyecto es la mayor conversión de oficinas a viviendas en la historia de la ciudad. Gensler, la firma de arquitectura que encabeza el proyecto, dice en su sitio web que está transformando un par de edificios de oficinas de la década de 1970 al agregar más de una docena de pisos y rediseñar una torre contigua.
Los registros del departamento de edificios muestran que el proyecto ha sido multado por la ciudad por varias violaciones de seguridad, incluyendo vidrio y metal que caían del edificio, junto con un incidente en el que un trabajador cayó de una escalera.
Portavoces de Gensler y MetroLoft, el desarrollador del proyecto, no respondieron a mensajes enviados en busca de comentarios.
Pero en una declaración a The New York Times, MetroLoft enfatizó que el edificio en sí no está en riesgo de colapso y que no cayó ningún escombro de la construcción.
Nathan Berman, fundador de MetroLoft, dijo a The Wall Street Journal que el peso adicional por ensanchar los 15 pisos superiores aproximadamente del edificio probablemente causó el daño. Las dos columnas que se pandearon quizá no fueron reforzadas adecuadamente, dijo al periódico.
“¿Por qué esas dos columnas en particular y nada más? No lo sabemos”, dijo Berman al Journal. “Estamos investigando eso”.
Sostuvo que la integridad del edificio no se vio comprometida.
“El 95% del edificio, la estructura es sólida e intacta”, dijo Berman al Journal. “No hay manera de que esta esquina de una pequeña ampliación de repente derribe este edificio”.
Funcionarios de bomberos y de edificios dijeron que recorrían edificio por edificio para evaluar el área circundante y determinar si se podrían levantar los cierres de calles o las órdenes de evacuación. Para la tarde del martes, a algunos residentes del área se les dijo que era seguro regresar, según la oficina de Mamdani.
“Nuestra máxima prioridad en este momento”, dijo el alcalde el martes por la mañana, “es la seguridad de quienes viven en esta zona y la seguridad de quienes trabajan en esta zona”.
Ed Miller, un residente de la zona, dijo que camina bajo los andamios del edificio varias veces al día, pero que en adelante buscará otras rutas a casa.
“El edificio era bastante viejo”, dijo Miles Grant, quien solía trabajar en el lugar. “Definitivamente necesitaba mucho trabajo para estar listo para uso residencial”.


