CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Estados Unidos anunció el viernes que a partir del 24 de agosto reanudará progresivamente la importación del ganado mexicano, la cual suspendió hace más de un año debido a la propagación en México de la plaga del gusano barrenador, que el mes pasado llegó a territorio estadounidense.
El Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés) anunció la decisión. En un comunicado, indicó que la reapertura al comercio del ganado mexicano se iniciará ese día de agosto a través de la ciudad fronteriza de Douglas, en el estado de Arizona, que colinda con la localidad mexicana de Agua Prieta, estado de Sonora.
De manera simultánea se iniciarán las acciones necesarias para las posteriores aperturas de los pasos fronterizos de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México, señala el comunicado, sin precisar fechas.
El gusano es una larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, que puede invadir los tejidos de cualquier animal de sangre caliente, incluidos los humanos.
El proceso de apertura comenzará en Arizona y Sonora, estados en los que no se han reportado casos del gusano barrenador. Los contagios surgieron el mes pasado en Texas y el sureste de Nuevo México, estados que, en conjunto, suman hasta la fecha más de 30 casos.
En México la plaga fue detectada en noviembre de 2024 y se ha expandido por 29 de los 32 estados del país. En la actualidad hay 1.792 casos activos, según cifras oficiales.
Las autoridades estadounidenses indicaron que las importaciones del ganado mexicano estarán sujetas al cumplimiento del plan de acción conjunta, y los animales serán sometidos a una inspección en Estados Unidos para evitar el paso de larvas.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum dijo en un mensaje en la red social X que la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, le notificó la medida en una carta. Sheinbaum anunció que en México se acelerarán los trabajos y colaboración con el fin de tener todo listo para reiniciar el movimiento del ganado por Sonora, y posteriormente por el estado fronterizo de Chihuahua, donde recientemente se reportaron cinco casos del gusano barrenador.
Sheinbaum indicó que la medida es un ejemplo del “diálogo, la cooperación y la colaboración con respeto mutuo entre México y Estados Unidos”, y agradeció a Rollins el apoyo.
Por su parte, la secretaria estadounidense defendió el cierre de la frontera por más de un año, asegurando que fue una “medida difícil, pero necesaria” para controlar la propagación de la plaga, y señaló que ya es “seguro” reabrir el paso por Arizona.
Dentro de las acciones conjuntas para combatir el avance del gusano barrenador, el mes pasado las autoridades de México y Estados Unidos pusieron en marcha una planta para la producción de moscas estériles —una forma de control biológico que permite interrumpir el ciclo reproductivo del insecto— en el estado sureño de Chiapas.
Ambos gobiernos realizaron una inversión conjunta de 61 millones de dólares para convertir una vieja planta de producción de moscas del Mediterráneo en un nuevo complejo, el cual generará próximamente 28 millones de moscas estériles a la semana, y a finales de este año alcanzará una producción de 100 millones de insectos semanales.
En tres oportunidades Estados Unidos cerró el paso del ganado mexicano por su frontera, luego de que en noviembre de 2024 se detectara el primer brote en México. El último cierre indefinido se decidió el 9 de julio de 2025, después de que se localizó una res contagiada en la localidad de Ixhuatlán de Madero, en el estado oriental de Veracruz.
Según estimaciones del sector ganadero mexicano, la suspensión por más de un año de las exportaciones hacia Estados Unidos les generó pérdidas millonarias a los productores.


