WASHINGTON (AP) — El clima peligrosamente cálido se expandirá por gran parte del centro de Estados Unidos este fin de semana y durante los próximos días, elevando las temperaturas por encima de los 37,8 grados Celsius (100 grados Fahrenheit) desde Dallas hasta Dakota del Norte, con unos 70 millones de personas bajo avisos por calor.
Un domo de calor, en el que las condiciones atmosféricas atrapan el calor, generará temperaturas altas sostenidas y un malestar creciente. No se espera que las temperaturas mínimas nocturnas bajen lo suficiente como para que la gente tenga muchas posibilidades de recuperarse, lo que permitirá que el estrés térmico se acumule mientras persista el mal tiempo, indicaron los pronosticadores. Los altos índices de humedad harán que la sensación sea aún peor.
Una enorme franja del país enfrentará el sofocante clima de pleno verano, que extenderá desde el desierto del suroeste hasta la Costa del Golfo, y llegará a la región centro-norte y las Grandes Llanuras. Los pronosticadores señalaron que podrían batirse algunos récords en los alrededores de Denver. Se prevé que las temperaturas estén entre 5,6 y 8,3 °C (10 y 15 °F) por encima de lo normal.
“Parece que va a permanecer prácticamente estacionaria en esa posición a medida que avancemos en la semana”, afirmó Bob Oravec, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional.
Entre los lugares bajo advertencia de calor extremo del Servicio Meteorológico Nacional figuraba el oeste de Nebraska, donde se pronosticó que las temperaturas el sábado y el domingo alcanzarían los 42 °C (108 °F).
En el Museo del Comercio de Pieles, cerca de Chadron, Nebraska, hubo menos visitantes de lo habitual para esta época del año. Mientras tanto, los sombreros de piel y las pieles en la tienda de regalos no se vendían muy bien.
“Estoy segura de que nadie estaría dispuesto a ponérselo en un día como este”, señaló Hannah Lovelace, empleada del museo. En cambio, las camisas holgadas de tela, acordes con la época, seguían siendo artículos populares entre quienes acudían a las recreaciones históricas de la frontera llamadas rendezvous, explicó.
Se pronosticó que el calor en la región continuaría durante la semana, con temperaturas por encima de los 37 °C (100 °F) incluso en zonas normalmente moderadas de Montana y Wyoming.
Oravec indicó que podría haber cierto alivio en el centro de Estados Unidos hacia el próximo fin de semana, pero incluso eso podría ser temporal.
Algunas zonas se librarán. El Atlántico Medio y el Noreste podrían no sufrir el calor extremo, al igual que gran parte del noroeste del Pacífico.
Esta es la más reciente racha de penurias climáticas en un verano que ya ha tenido muchas de ellas. El este de Estados Unidos enfrentó un inicio de julio insoportablemente caluroso que obligó a comunidades a cancelar celebraciones del Día de la Independencia y alteró el 250mo aniversario del país. Otra ola de calor a mediados de julio golpeó el suroeste y las Grandes Llanuras. Y no es solo Estados Unidos. Una ola de calor en junio recorrió Europa; Francia registró al menos 5.700 muertes más de lo habitual durante ese periodo.
A los aficionados en el Indianapolis Motor Speedway para la Brickyard 400 del domingo se les ofrecerán estaciones para rellenar botellas de agua y lugares para refrescarse. Se permiten neveras portátiles llenas. En Denver, los centros recreativos reservarán áreas para que la gente pueda salir del calor y ponerse frente al aire acondicionado.
Este domo de calor será peligroso. Los niños y los adultos mayores, así como quienes padecen afecciones médicas, corren un riesgo especialmente alto de sufrir problemas graves, como el golpe de calor. Lo básico es importante: la gente debe buscar aire acondicionado o un centro de enfriamiento y asegurarse de beber suficiente agua y limitar el tiempo bajo el sol directo.
El clima cambiará parcialmente a lo largo de la semana, y las peores bolsas de calor se volverán particularmente severas en Texas y varias partes de la Costa del Golfo para el miércoles.
Puede ser difícil saber exactamente cómo contribuye el cambio climático a eventos concretos en tiempo real. Pero, según Andy Pershing, director de programas de Climate Central, una organización sin fines de lucro dedicada a comunicar sobre el cambio climático, el aumento de los niveles de dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles hace más probable que el clima caluroso sea más frecuente y extremo.
“Vivimos exactamente lo que los modelos climáticos de la década de 1990 dijeron que deberíamos estar viviendo ahora. Es decir, olas de calor más frecuentes y severas, mayores anomalías de temperatura, más humedad, temperaturas nocturnas más altas”, sostuvo Pershing. “Todo esto forma parte integral de la historia del clima”.


