NUEVO LAREDO, TAM.- Elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas atendieron dos reportes por personas sin vida en distintos domicilios en esta frontera, donde fueron localizadas mujeres adultas mayores sin signos visibles de violencia, informaron autoridades investigadoras.
El primer caso se registró en una vivienda de la colonia Valles de Anáhuac, a donde acudieron agentes de la Policía Investigadora tras un llamado de auxilio. En el interior del inmueble, de una sola planta, fue localizada sin vida una mujer identificada como Leticia “S”, de 67 años, quien se encontraba recostada en un sofá en posición decúbito dorsal.
De acuerdo con la información proporcionada por su hija, la mujer padecía hipertensión y diabetes desde hacía más de 20 años, además de cáncer de mama diagnosticado aproximadamente dos años atrás. Indicó que recientemente había sido dada de alta del Instituto Mexicano del Seguro Social debido al estado avanzado de su enfermedad y permanecía bajo cuidados en su domicilio. La mañana del incidente presentó dificultades respiratorias, por lo que se solicitó apoyo al número de emergencias 911, confirmándose posteriormente su fallecimiento.
En un segundo hecho, agentes investigadores acudieron a un domicilio de la colonia Altavista, también derivado de un reporte sobre una persona sin signos vitales. En el lugar fue localizada una mujer de 81 años, identificada como Socorro “G”, recostada en una cama hospitalaria, igualmente en posición decúbito dorsal y sin huellas de violencia.
Su hija informó a las autoridades que la adulta mayor padecía hipertensión desde hacía aproximadamente 25 años y que recientemente había sido sometida a una cirugía de cadera tras una caída, situación que la mantenía postrada en cama y con disminución en su ingesta de alimentos. Señaló que al intentar despertarla por la mañana no respondió, por lo que solicitó asistencia médica; paramédicos confirmaron el deceso.
En ambos casos, personal de la Fiscalía realizó las diligencias correspondientes conforme al protocolo, y se ordenó el traslado de los cuerpos a una funeraria para la práctica de la autopsia.


