Nuevo Laredo, Tam.- Inició la Cuaresma, camino de preparación hacia la Pascua, para lo cual la Iglesia Católica abre un periodo de preparación espiritual rumbo a la celebración central de su fe, donde este tiempo litúrgico conduce a los fieles a contemplar la pasión, muerte y resurrección de Cristo, considerados acontecimientos que representan el perdón de los pecados y la dignificación del ser humano como hijo de Dios.
“La meta es la Pascua, especialmente la Vigilia Pascual, donde renovamos nuestras promesas bautismales, renunciamos al pecado y hacemos una solemne profesión de fe; la Cuaresma tiene sentido en la medida en que nos prepara para vivir una verdadera Pascua”, comentó Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez.
De acuerdo al Obispo Lerma Martínez, durante estas semanas, los creyentes son llamados a la reflexión, la oración y la conversión, entendiendo la Cuaresma como un tiempo de gracia que dispone el corazón para vivir plenamente la Pascua.
El objetivo principal, es llegar a la Vigilia Pascual, momento en que los bautizados tienen la oportunidad de renovar sus promesas bautismales, además en esta celebración solemne, los fieles realizan la renuncia al pecado, a Satanás y a sus obras, al tiempo que profesan públicamente su fe en Dios Padre, en Jesucristo y en el Espíritu Santo, reafirmando su pertenencia a la Iglesia como familia de Dios.
Por parte de monseñor Lerma Martínez la invitación es clara, vivir la Cuaresma con intensidad y sentido profundo, comprendiendo que este tiempo adquiere su verdadero significado en la medida en que prepara a los creyentes para celebrar una auténtica y transformadora Pascua.






