LOS ÁNGELES.- Manny Pacquiao dejó que el entorno hablara antes de pronunciar una palabra.
Dentro de un gimnasio de boxeo que alguna vez estuvo vinculado a Floyd Mayweather Jr. en el corazón de Hollywood, Pacquiao pasó junto a un ring parcialmente terminado.
Indicó dónde se colocarán en el futuro los sacos para entrenar y echó un vistazo a una gran imagen de su rival, que pronto será retirada. El espacio, cuya apertura está prevista para este verano, ya tiene su nueva identidad: Pacquiao Prime Boxing.
Las actividades de Pacquiao aumentan la tensión de su próxima pelea.
El filipino y Mayweather tienen previsto enfrentarse de nuevo el 19 de septiembre en el Sphere de Las Vegas, una revancha más de una década después de su combate que batió récords en 2015. En los últimos días, la atención en torno a la pelea se ha centrado en cómo se presentará —Mayweather la describe como una exhibición mientras Pacquiao señala los términos que aceptó.
Representantes de Mayweather no respondieron a las solicitudes de comentarios.
“Él sabe lo que firmó”, dijo Pacquiao en una entrevista con The Associated Press esta semana, ofreciendo una visión serena y directa mientras continúa su preparación para el combate. Para el boxeador filipino, que puso fin el año pasado a su propio retiro de cuatro años, se trata de una cuestión de principios.
Mayweather, invicto a sus 49 años, regresa tras retirarse hace nueve años.
“Dignidad. Integridad”, recalcó Pacquiao, de 47 años. “Eso es lo que importa”.
Respuesta de Pacquiao a Controversia contractual
Entre bambalinas, el tema principal ha dejado de ser cómo se describe la pelea. Lo que interesa es cómo seguirá adelante.
Jas Mathur, director general de Manny Pacquiao Promotions y productor del evento, sostuvo que el combate está respaldado por múltiples acuerdos firmados y que esos términos siguen siendo claros. Indicó que Mayweather lo sabía perfectamente.
“No uno, no dos, sino tres acuerdos diferentes”, señaló Mathur. “Los firmó todos”.
Según Mathur, esos acuerdos establecen una pelea profesional, no una exhibición, e incluyen compromisos financieros que ya están en marcha. Sus declaraciones se producen en medio de preguntas más amplias sobre los planes de Mayweather, incluidos combates informados previamente con el excampeón de peso pesado Mike Tyson y con el kickboxer Mike Zambidis, lo que podría complicar el acuerdo.
“Recibió un adelanto de su bolsa”, dijo Mathur. “Todo está por escrito”.
Mathur describió la situación como un incumplimiento de contrato, al señalar comentarios públicos que difieren de los términos firmados. Añadió que el asunto ahora se está gestionando por vías legales mientras ambas partes trabajan hacia una resolución.
“Eso conlleva consecuencias”, advirtió Mathur.
La concentración de Pacquiao se mantiene sólida. Pero para él, la situación se reduce a claridad y compromiso.
“Lo que firmamos es una pelea real”, sostuvo. “Sé que él sabe lo que firmó. … Los dos firmamos, y espero que lo respete”.
Legado en mente
Cuando se le preguntó qué significaría si Mayweather ocasionara que el combate no siga adelante como estaba previsto, Mathur no dudó.
“Es un gallina”, dijo.
A su lado, Pacquiao respondió a su manera, soltando un breve cacareo, mientras aleteaba con los brazos, provocando risas en ambos.
Más allá de lo que está en juego de inmediato en la pelea, Pacquiao también abordó la conversación más amplia sobre el legado, incluida la forma en que se define la grandeza en el boxeo. Es un debate que desde hace tiempo incluye tanto a él como a Mayweather.
“Ni siquiera me atribuyo ser el más grande”, comentó Pacquiao, quien señaló que es el único peleador en ganar títulos a lo largo de cuatro décadas. “Dejo que la gente diga quién es el más grande”.
¿Por qué hacerse cargo del gimnasio de Mayweather ahora?
Tomar el control de un espacio antes asociado con Mayweather, especialmente en la antesala de una revancha que ha llamado la atención, tiene una carga simbólica natural. Pero Pacquiao y su equipo enmarcaron la decisión desde otra perspectiva.
Mientras estaba frente a la imagen de Mayweather —que pronto será reemplazada—, Pacquiao describió una nueva dirección para el lugar, centrada en el rendimiento más que en la accesibilidad.
La instalación funcionará como un centro privado de entrenamiento para peleadores profesionales, atletas y algunos invitados selectos. Hay planes para expandir el modelo a los principales mercados.
Mathur señaló la ubicación y la visibilidad como factores clave detrás de la decisión, al mencionar el volumen de tránsito diario por el corredor de Hollywood. Al mismo tiempo, sugirió que la oportunidad refleja un cambio más amplio de enfoque vinculado al negocio anterior conectado con la marca de Mayweather.
“Había una oportunidad de construir algo mucho más grande”, afirmó Mathur. “Estamos viendo esto de otra manera”.
Pacquiao dijo que quiere crear oportunidades para la próxima generación de peleadores mientras amplía su presencia en el deporte.
“Esta es nuestra pasión”, manifestó. “Construir más gimnasios de boxeo y ayudar a desarrollar peleadores”.


