NUEVO LAREDO, TAM.- Durante los primeros seis meses del año, elementos de la Dirección de Protección Civil y Bomberos atendieron un total de 258 incendios registrados en viviendas, establecimientos comerciales y vehículos en circulación, siendo los cortocircuitos en el sistema eléctrico la principal causa de estos siniestros.
De acuerdo con el reporte de la corporación, entre enero y junio fueron sofocados 139 incendios en casas habitación, 26 en negocios y 93 en vehículos. En todos los casos relacionados con unidades motrices, los incidentes ocurrieron mientras los automóviles se encontraban en circulación, lo que representó un riesgo tanto para los ocupantes como para otros usuarios de la vía pública.
Las autoridades señalaron que las fallas en las instalaciones eléctricas continúan siendo el origen más frecuente de estos incendios, por lo que reiteraron la importancia de dar mantenimiento preventivo a los sistemas eléctricos tanto en inmuebles como en vehículos, con el fin de disminuir la posibilidad de emergencias.
Los elementos de Protección Civil y Bomberos respondieron a cada uno de los reportes para controlar las llamas, evitar su propagación y reducir los riesgos para la población y los bienes materiales, destacando la rápida intervención del personal operativo durante las distintas emergencias registradas en el primer semestre.
Ante este panorama, la dependencia exhortó a la ciudadanía a reforzar las medidas de prevención para reducir la incidencia de incendios, especialmente durante la temporada de altas temperaturas, cuando las fallas eléctricas pueden agravarse por la sobrecarga de los sistemas.
Entre las principales recomendaciones se encuentran revisar periódicamente las instalaciones eléctricas de viviendas y comercios, evitar conectar múltiples aparatos en un mismo contacto, sustituir cables o extensiones deterioradas, no realizar modificaciones improvisadas al sistema eléctrico y dar mantenimiento mecánico y eléctrico a los vehículos de manera preventiva.
Asimismo, se recomienda contar con extintores en condiciones óptimas, mantener libres las rutas de evacuación y reportar de inmediato cualquier conato de incendio al número de emergencias para facilitar una respuesta oportuna de los cuerpos de auxilio.


