DUBAI, Emiratos Árabes Unidos.- Un ataque con dron alcanzó la única central nuclear de los Emiratos Árabes Unidos el domingo, provocando un incendio en su perímetro. No hubo reportes de heridos ni de fugas radiológicas, pero puso de relieve el riesgo de la reanudación de la guerra.
Nadie se adjudicó el ataque y el comunicado de los EAU no culpó a nadie. Sin embargo, ha acusado a Irán de lanzar ataques con drones y misiles en los últimos días a medida que han aumentado las tensiones por el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital de energía que Irán sigue cerrando.
Los EAU han albergado defensas aéreas y personal de Israel, que se unió a Estados Unidos en el ataque del 28 de febrero que desató la guerra.
El presidente estadounidense Donald Trump ha sugerido que las hostilidades podrían reanudarse y tenía previsto hablar con el primer ministro de Israel el domingo. La televisión estatal iraní ha transmitido segmentos con presentadores sosteniendo fusiles en un esfuerzo por preparar al público para la guerra. Los esfuerzos diplomáticos destinados a una paz más duradera han flaqueado.
Los combates también se han intensificado entre Israel y el grupo libanés Hezbollah pese a un alto el fuego nominal allí, lo que tensiona aún más la tregua más amplia.
Central nuclear puede proporcionar una cuarta parte de la energía de los EAU
El Ministerio de Defensa de los EAU apuntó que tres drones cruzaron su frontera occidental con Arabia Saudí, y que los otros dos fueron interceptados. Estaba investigando quién los lanzó. Irán y sus milicias chiíes aliadas en Irak han lanzado repetidos ataques con drones dirigidos contra estados árabes del Golfo Pérsico en la guerra.
La central nuclear de Barakah, de 20.000 millones de dólares, fue construida por los EAU con ayuda de Corea del Sur y entró en funcionamiento en 2020. Es la primera y única central nuclear del mundo árabe y puede proporcionar una cuarta parte de todas las necesidades energéticas en los EAU, una federación de siete feudos que alberga a Dubái.
El regulador nuclear de los EAU explicó en X que el incendio no afectó la seguridad de la planta y que “todas las unidades operan con normalidad”. Más tarde, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, indicó que habló por teléfono con su homólogo surcoreano.
El Organismo Internacional de Energía Atómica, con sede en Viena —la agencia de la ONU para la supervisión nuclear—, informó que el ataque provocó un incendio en un generador eléctrico y que un reactor estaba siendo alimentado por generadores diésel de emergencia.
El director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, expresó “grave preocupación” por el incidente y dijo que la actividad militar que amenaza la seguridad nuclear es inaceptable, señaló la agencia en un comunicado.
El ataque del domingo representa la primera vez que la Central Nuclear de Barakah, de cuatro reactores, ha sido blanco en la guerra. Se encuentra cerca de la frontera con Arabia Saudí, a unos 225 kilómetros (140 millas) al oeste de la capital de los EAU, Abu Dabi .
Los rebeldes hutíes de Yemen, a quienes los EAU han combatido como parte de una coalición liderada por Arabia Saudí, afirmaron haber atacado la planta mientras estaba en construcción en 2017, algo que Abu Dabi negó en ese momento.
Un programa diferente al de Irán o Israel
Los EAU firmaron un acuerdo estricto con Estados Unidos sobre la central, conocido como un “acuerdo 123”, en el que aceptó renunciar al enriquecimiento doméstico de uranio y al reprocesamiento del combustible gastado para frenar cualquier temor de proliferación. Su uranio proviene del extranjero.
Eso es muy diferente del programa nuclear en Irán, que está en el centro de su prolongado conflicto con Estados Unidos e Israel.
Irán insiste en que su programa es con fines pacíficos, pero ha enriquecido su propio uranio cerca de niveles de grado armamentístico y se sospecha ampliamente que tuvo un componente militar hasta al menos 2003. También ha restringido a menudo el trabajo de los inspectores de la ONU, incluso desde la guerra de 12 días con Israel el año pasado.
Se cree ampliamente que Israel es el único país con armas nucleares en la región, pero no ha confirmado ni negado tener armas atómicas. Irán atacó cerca de la instalación nuclear israelí de Dimona durante la guerra.
En los últimos años, las nucleoeléctricas se han convertido cada vez más en blancos en las guerras, incluido durante la invasión rusa a Ucrania. En la guerra contra Irán, Teherán afirmó repetidamente que su central nuclear de Bushehr fue atacada, aunque no hubo daños directos en su reactor operado por Rusia ni ninguna fuga de radiación.
Alto al fuego parece cada vez más inestable
Dos personas familiarizadas con la situación, incluido un oficial militar israelí, dijeron que Israel está coordinando con Estados Unidos sobre una posible reanudación de ataques. Las personas hablaron bajo condición de anonimato porque estaban discutiendo preparativos militares confidenciales.
Al hablar con su gabinete el domingo, el primer ministro Benjamin Netanyahu declaró que “nuestros ojos también están abiertos” cuando se trata de Irán. Dijo que planeaba una charla con Trump más tarde en el día para discutir el viaje del presidente a China y “quizás” otras cosas.
“Estamos preparados para cualquier escenario”, señaló Netanyahu.
En la televisión estatal iraní, presentadores en al menos dos canales aparecieron armados durante programas en vivo.
En un programa, Hossein Hosseini recibió entrenamiento básico en armas de fuego de un miembro enmascarado de la Guardia Revolucionaria paramilitar. Hosseini imitó disparar un tiro a la bandera de los EAU.
En otro canal, la presentadora Mobina Nasiri indicó que le habían enviado un arma desde una concentración en la plaza Vanak de Teherán. Dijo: “Desde esta plataforma, declaro que estoy lista para sacrificar mi vida por este país”.


