SAO PAULO.- El gobierno de Brasil anunció el martes que reducirá su presencia diplomática en Argentina tras nuevos ataques del presidente argentino Javier Milei contra su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Es la primera vez en la historia reciente que se produce una medida de este tipo entre ambas naciones.
Una portavoz de la cancillería brasileña dijo a The Associated Press que Milei ha llamado a Lula “un ladrón” tres veces desde el domingo. Utilizó una expresión similar el 25 de julio en la convención partidaria del senador Flávio Bolsonaro –hijo del expresidente Jair Bolsonaro–, quien será el rival de Lula en las elecciones de octubre.
Milei también acusó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes de ser “basura” durante la convención. De Moraes rechazó una solicitud del presidente argentino para visitar al expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario y una condena de 27 años por un intento de golpe de Estado.
El gobierno brasileño llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en julio, un día después de las primeras declaraciones de Milei contra Lula. Desde entonces, los intereses de Brasil en Argentina están representados por un encargado de negocios, un cargo de menor rango.
Bitelli no regresará a Argentina mientras Milei continúe haciendo comentarios agresivos hacia Lula, señaló la portavoz.
El presidente brasileño no ha comentado las declaraciones de Milei. Ambos han mantenido una relación fría desde que el mandatario argentino asumió el cargo en diciembre de 2023.
Milei es un aliado cercano del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyo gobierno tiene diferencias con Lula. Más temprano el martes, el Departamento de Estado de Estados Unidos revocó la visa de la embajadora de Brasil en Washington en represalia por la negativa de Brasil el mes pasado a otorgar visas a dos diplomáticos estadounidenses que buscaban visitar el país antes de las próximas elecciones.
Lula fue declarado oficialmente candidato a la presidencia el domingo en la convención de su Partido de los Trabajadores, donde muchos expresaron preocupación por una injerencia extranjera en los comicios del país.
El vicepresidente Geraldo Alckmin, un conservador que nuevamente será el compañero de fórmula de Lula, dijo que el sistema de votación electrónica del país era tan eficaz que “no acepta ningún voto de argentinos ni de estadounidenses”, en referencia a Milei y Trump.


