NUEVA YORK.- El rey Carlos III y la reina Camila visitaron el sitio de los ataques del 11 de septiembre de 2001, se reunieron con escolares y magnates empresariales y convivieron con celebridades el miércoles en un ajetreado recorrido por la ciudad de Nueva York, la primera visita a la urbe por parte de un monarca británico reinante en 16 años.
Carlos colocó flores en el Monumento Nacional del 11 de Septiembre, y la pareja real habló con familiares de las víctimas, socorristas y dignatarios locales antes de trasladarse a otros eventos en un viaje diplomático de cuatro días a Estados Unidos para conmemorar los 250 años de la independencia estadounidense.
El rey y la reina culminaron su vertiginoso día en la ciudad con una presentación en una recepción al anochecer para una de las organizaciones de beneficencia del rey, el King’s Trust, donde Carlos habló del perdurable vínculo cultural entre los pueblos del Reino Unido y Estados Unidos como uno “arraigado en la creatividad, el emprendimiento y los valores que compartimos”.
“Recordándonos que realmente somos más grandes juntos, ése es el punto”, enfatizó.
El viaje es la primera visita de Estado de Carlos a Estados Unidos desde que se convirtió en rey. Su madre, la reina Isabel II, realizó cuatro visitas de Estado al país norteamericano. Su última visita a Nueva York fue en 2010.
Honrando a las víctimas en el monumento del 11 de septiembre
Carlos y Camila iniciaron su agenda pública en la ciudad rindiendo homenaje a las casi 3.000 personas que murieron en los ataques del 11 de septiembre, incluidos 67 británicos.
Fueron recibidos en la plaza del Monumento Nacional del 11 de Septiembre en el Bajo Manhattan por Michael Bloomberg, exalcalde de la ciudad, y luego caminaron hacia uno de los dos estanques del monumento, donde los parapetos llevan los nombres de las víctimas de los ataques. Carlos colocó un arreglo floral sobre un parapeto antes de que la pareja inclinara la cabeza en silencio en un momento de reflexión.
Posteriormente el rey y la reina estrecharon manos e intercambiaron cortesías con un grupo de sobrevivientes de los ataques, socorristas y familiares de las víctimas, algunos de los cuales sostenían fotos de sus seres queridos fallecidos. El encuentro se realizó antes del 25º aniversario de los atentados.
La visita al monumento se llevó a cabo bajo las habituales precauciones de seguridad que Nueva York brinda a líderes mundiales y jefes de Estado visitantes. Francotiradores de la policía se apostaron en azoteas. Se utilizaron camiones pesados para bloquear intersecciones. La plaza del monumento y las calles a su alrededor fueron cerradas al público.
Reunión con el alcalde de Nueva York
Entre la multitud en el monumento estaban la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul; la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, y el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, todos demócratas.
Mamdani —quien nació en Uganda, de padres originarios de India, ambos exterritorios del Imperio británico— estrechó la mano del rey, y ambos parecieron saludarse cordialmente. Sólo hablaron por unos segundos.
Horas antes, Mamdani dijo que esperaba mantener el enfoque del evento en las víctimas del 11 de septiembre y no intentar entablar conversaciones políticas. Pero, al verse presionado por un reportero, el alcalde señaló que, si hablara con Carlos en otras circunstancias, “probablemente lo alentaría a devolver el diamante Koh-i-Noor”.
La gema, uno de los diamantes tallados más grandes del mundo, forma parte de las Joyas de la Corona. Incautada por la Compañía de las Indias Orientales tras la Segunda Guerra Anglo-Sij de 1849, fue entregada a la reina Victoria y está en exhibición en la Torre de Londres. India, Pakistán, Irán y Afganistán han reclamado su propiedad.
Encuentro con los familiares de las víctimas del 11 de septiembre
Anthoula Katsimatides estaba entre los familiares de víctimas del 11 de septiembre que hablaron con la pareja real. Su hermano, John Katsimatides, murió en el World Trade Center.
“Me pareció sumamente dulce que me permitieran abrazar a la reina”, expresó. “Fue bastante cariñosa, al igual que el rey. También le dije a él que yo pienso que él estuvo adorable”.
Katsimatides indicó que la reina le preguntó si visitaba el monumento a menudo.
“Le dije que sí, porque me parece un lugar de paz y calma, y también de recuerdo”, expresó Katsimatides.
El rey visita una granja urbana, la reina va a la biblioteca
El rey también recorrió una iniciativa extraescolar de agricultura urbana en el barrio de Harlem que trabaja con jóvenes afectados por la inseguridad alimentaria.
En la granja de Harlem Grown en la calle 134 plantó semillas de lavanda y mostaza con niños, vio un gallinero y observó una demostración en vivo de alimentos para impartir conocimientos a los niños sobre comida y nutrición.
“Me gusta su cabello”, le dijo un estudiante al rey, quien respondió: “¿Ah, sí? Bien”.
Más tarde, el monarca asistió a una reunión de líderes empresariales en el Rockefeller Center, en la que estuvieron ejecutivos de algunas de las principales empresas estadounidenses, entre ellas Google, OpenAI, JPMorgan Chase y Comcast.
La reina, por su parte, visitó la Biblioteca Pública de Nueva York, donde conversó con la actriz Sarah Jessica Parker durante un recorrido por el edificio mientras una multitud de curiosos observaba desde el otro lado de la Quinta Avenida.
Camila entregó un nuevo muñeco de Roo para sumarlo a la célebre colección de peluches de Winnie-the-Pooh de la institución. El querido personaje infantil cumple 100 años este año.
Los cinco muñecos que actualmente están en exhibición —Winnie-the-Pooh, Piglet, Tigger, Eeyore y Kanga— sirvieron de inspiración para los personajes de los libros infantiles de A.A. Milne. Pertenecieron al hijo del autor inglés, el Christopher Robin de la vida real, en la década de 1920. Los muñecos fueron donados a la biblioteca en 1987 y son una pieza central de la colección de literatura infantil de la institución. En los libros, Roo era un pequeño canguro marrón e hijo de Kanga.
Una gala benéfica
Hace unos días, el rey y la reina se reunieron con el presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump para eventos en la Casa Blanca. El rey pronunció un inusual discurso ante el Congreso —el primero de un monarca británico desde que lo hizo su difunta madre en 1991—, seguido de una cena formal de Estado en la residencia presidencial.
Los monarcas tienen previsto hacer escalas en Virginia antes de concluir su visita a Estados Unidos al volver a la Casa Blanca el jueves y despedirse formalmente de Trump. Luego Carlos viajará solo a Bermudas en su primera visita como rey a un territorio británico de ultramar.
En su último evento público del día en Nueva York el miércoles, el rey y la reina asistieron a una recepción de gala en el Rockefeller Center.
El cantante y compositor Lionel Richie, quien ha trabajado con el King’s Trust durante cuatro décadas, presentó al monarca. También estuvieron presentes la editora en jefe de la revista Vogue, Anna Wintour; el ícono de estilo de vida Martha Stewart y la diseñadora de moda Donatella Versace.
El rey concluyó sus breves palabras en un ala abarrotada del espacio de la galería bromeando que estaba decepcionado de que no podría escuchar a Richie cantar.
“No sé cómo lo hace. Debe hacer gárgaras con oporto o algo así”, expresó.


