VENECIA, Italia (AP) — George Clooney puede estar en el Festival de Cine de Venecia para recibir un premio a la trayectoria, pero no se quedó solo en los recuerdos y la nostalgia el miércoles.
Antes de la ceremonia de entrega del premio, a la que planea asistir con su esposa Amal Clooney, el actor y director de 65 años abordó temas como la revolución de la inteligencia artificial en Hollywood y la fusión Paramount-Warner Bros., así como el estado del periodismo y del poder en Estados Unidos.
“Hay una gran palabra, kakistocracia, que es un país gobernado por las personas menos calificadas”, manifestó Clooney. “Creo que quizá tenemos una kakistocracia ahora mismo. Pero lo superaremos”.
Sobre la inteligencia artificial, Clooney señaló que su industria tendrá que encontrar maneras de sobrevivir, y que le gustaría “evitar aparecer en un anuncio de tampones 20 años después de estar muerto”. Lamentó el hecho de que algunos de los hombres más ricos del mundo sean dueños de The Washington Post y X, y dijo que la fusión propuesta entre Paramount y Warner Bros. era “algo complicado porque no sé cómo termina esto, no sé cómo sale adelante”.
La actualidad ocupa el centro del escenario
A lo largo de 11 días, la 83.ª edición del festival verá a muchas estrellas de Hollywood y de otros ámbitos desfilar por la alfombra roja, desde Robert Pattinson hasta Noel y Liam Gallagher de Oasis, pero este año el foco parece estar más en la geopolítica que en los momentos de estrellas de cine.
La extensa programación incluye documentales sobre el conflicto en Gaza (“NAZA”), Elon Musk (“Musk”) y periodistas rusos independientes que cubren la guerra en Ucrania (“My Undesirable Friends — Part II: Exile”), así como películas palestinas y un corto sobre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos en Minneapolis.
La presidenta del jurado, Maggie Gyllenhaal, habló del hecho de que muchas de las películas de la selección tratan sobre acontecimientos actuales y conflictos.
“Miren, podríamos decir: ¿cómo es posible que estemos aquí hablando de películas ahora mismo cuando el mundo está en estado de emergencia?”, expresó Gyllenhaal. “Para mí, la respuesta tiene que ver en parte con la empatía”.
Cuando le preguntaron si creía que las películas deberían ser políticas, respondió que piensa que lo son “en lo fundamental, inevitablemente políticas”.
El director del festival, Alberto Barbera, dijo a The Associated Press que la mayoría de las películas que vieron durante el proceso de selección trataban “problemas contemporáneos”.
“No tuvimos realmente opción”, comentó. “Estamos en un espacio abierto a todo el mundo para el debate, para la confrontación. Todo el mundo es completamente libre de expresarse. Y, en cierto modo, estoy muy contento de que este tipo de cine pueda ayudar a los espectadores, a los críticos, a todos, a comprender mejor lo que está pasando en nuestro mundo contemporáneo y difícil”.
La falta de directoras es un “problema sistémico”
Gyllenhaal también abordó la escasez de directoras en la lista de películas en competencia. Cuando se anunció la selección en julio, se prestó mucha atención al hecho de que solo había una película dirigida por una mujer. El documental “NAZA”, que se añadió a la programación apenas la semana pasada, también fue codirigido por una mujer.
“Supongo que por fin ha quedado claro que los hombres hacen mejores películas que las mujeres”, bromeó Gyllenhaal, antes de hablar de los problemas sistémicos que enfrentan las directoras, como la financiación y las ideas preconcebidas sobre el arte.
Antes, Barbera lo calificó como “un gran problema”, y añadió: “Hay mucho por hacer para dar a las mujeres el lugar que merecen en el cine”.
Explicó que, aunque los organizadores vieron muchas películas interesantes hechas por mujeres y programaron muchas en las secciones paralelas del festival, no encontraron filmes lo suficientemente sólidos para la competencia principal.
“Ink”, de Danny Boyle, impulsa el debate sobre el periodismo y la IA
El festival también es conocido por ser una plataforma de lanzamiento para aspirantes al Oscar.
Barbera dijo que una de esas posibilidades podría ser la película de la noche inaugural, “Ink”, un título en competencia protagonizado por Guy Pearce como Rupert Murdoch y Jack O’Connell como el editor de tabloides Larry Lamb. Adaptación de la aclamada obra de James Graham, la película dirigida por Danny Boyle dramatiza la adquisición por parte de Murdoch del tabloide británico “The Sun” en 1969 y explora cómo Lamb transformó un periódico en decadencia en uno superventas.
Pearce contó que la hija de Murdoch, Elisabeth, le dijo: “‘Papá está muy contento de que lo interpretes’. Pero él no había visto la película en ese momento”.
Al igual que en la obra teatral, Boyle dijo que el objetivo no era “convertir en un monstruo” a Murdoch, quien en ese entonces era visto como un soplo de aire fresco en una sociedad británica rígida y en un panorama mediático igualmente rígido.
Los cineastas y el elenco hablaron de los temas de “Ink” y del costo de sacrificar la moral, los estándares y la decencia por el lucro y el sensacionalismo.
Boyle también reflexionó sobre la IA y cómo podría afectar al periodismo.
“El peligro con los gigantes tecnológicos y su IA es que podrán reemplazar a los periodistas”, afirmó. “¿Hablará ese periodista de IA con la verdad al poder que lo creó?”


