LA HABANA.- El presidente cubano Miguel Díaz-Canel desmintió el lunes algún tipo de conversaciones con Estados Unidos luego de que el mandatario norteamericano advirtiera que era mejor para la isla avenirse a pactar “antes de que sea tarde”.
“No existen conversaciones con el gobierno de Estados Unidos, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio”, escribió Díaz-Canel en su cuenta de X.
Agregó que “siempre hemos tenido disposición a sostener un diálogo serio y responsable con los distintos gobiernos de Estados Unidos, incluido el actual, sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo, principios de Derecho Internacional, beneficio recíproco”… Sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia”.
La víspera Trump aseguró que era mejor para isla pactar con Washington toda vez que ya no recibirá petróleo venezolano, al tiempo que sugirió que sería una buena idea que su secretario de Estado, Marco Rubio, fuera presidente de la nación caribeña.
Rubio, nacido de padres cubanos emigrados a Estados Unidos en los años 50 antes del triunfo de la revolución, no ha visitado jamás la isla.
“Existen acuerdos migratorios bilaterales en vigor que Cuba cumple escrupulosamente. Como demuestra la historia, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, para que avancen, deben basarse en el Derecho Internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica”, agregó Díaz-Canel en su mensaje el lunes.
Cuba atraviesa una dura crisis causada por la paralización durante la pandemia de COVID-19 y las sanciones de Estados Unidos que se incrementaron radicalmente a partir del primer gobierno de Trump para presionar por un cambio de modelo político.
Según un reporte ante Naciones Unidas, Cuba p erdió unos 7.500 millones de dólares desde febrero de 2024, una cifra dramática para una isla cuyos ingresos por turismo en su mejor momento de la década pasada llegaban a unos 3.000 millones de dólares anuales.
La crisis produjo además una gran ola migratoria, sobre todo hacia Estados Unidos –adonde los cubanos tienen prebendas migratorias como exiliados que ahora se han visto limitadas– , antes de que el propio Trump cerrara las fronteras.
Los comentarios de Díaz-Canel y Trump se publicaron luego de que Estados Unidos capturara la semana pasada al presidente venezolano Nicolás Maduro, un fuerte aliado político y comercial de la isla y quien vende a la nación caribeña parte del crudo que necesita para su economía y la generación eléctrica. La falta de electricidad es una de las principales manifestaciones de la crisis, con apagones diarios de muchas horas en todo el país.
Aunque no hay datos oficiales, Cuba recibiría unos 35.000 barriles diarios de Venezuela antes del ataque estadounidense, junto con unos 5.500 barriles diarios de México y aproximadamente 7.500 de Rusia, según Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin, quien rastrea los envíos.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum eludió el lunes el ofrecer datos sobre los envíos actuales de petróleo a Cuba.
Recordó que este apoyo en materia energética no sólo se produjo durante su gobierno sino también en administraciones previas de partidos ahora en la oposición. “Es una relación histórica que hay con la isla”, dijo al tiempo que reiteró que su gobierno está dispuesto a “ayudar a un diálogo” entre Washington y La Habana si ambas naciones están de acuerdo.
Por su parte China —una fuerte aliada de la isla— también se expresó a favor de una no injerencia estadounidense en los asuntos cubanos, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de la nación caribeña.
“Instamos una vez más a Estados Unidos a que ponga fin de inmediato al bloqueo, las sanciones y cualquier forma de medidas coercitivas contra Cuba, ya que ello redundaría en beneficio de la paz y la estabilidad regionales”, dijo la vocera de la cancillería china, Mao Ning, según el comunicado.
Trump, sin prisa
El gobierno cubano ha informado que 32 de sus militares murieron durante la operación estadounidense que capturó a Maduro. El personal de las dos principales agencias de seguridad de Cuba se encontraba en Caracas como parte de un acuerdo entre Cuba y Venezuela.
Michael Galant, investigador del Centro de Investigación Económica y Política en Washington, D.C., cree que la isla podría negociar con Estados Unidos y entre los temas de discusión podrían figurar la migración y la seguridad, pero en su opinión Trump no tiene prisa.
“Trump espera que se agudice la crisis económica en la isla y no le supone ningún costo esperar a que eso suceda”, explicó. “No creo que sea probable que se produzca ninguna acción drástica en los próximos días ya que no hay prisa por sentarse a la mesa de negociaciones”, agregó.
De hecho el propio Trump dijo cuando apenas había sido capturado a Maduro que no había mucho que hacer en relación a Cuba dada la profunda crisis de su economía bajo el impacto de las sanciones.
“No creo que vengan (una invasión estadounidense). Hay muchas personas mayores… pero sí hay un porcentaje de juventud que sí cree esto”, dijo a The Associated Press Cecilio Mustelier, un retirado de 68 años. “Yo ando por las calles y todo el mundo está igual, la gente con su música, jugando al dominó”, agregó cuando se le preguntó si notaba algún tipo movilización en la población.
Para otros hay preocupación. “Ellos no se van a atrever y nosotros nos vamos a defender”, comentó a AP Gael Barreño, un vendedor de 43 años.


