Ciudad de México.- La actriz y productora sudafricana Charlize Theron llamó a los jóvenes a asumir el desafío de transformar el mundo y resolver no sólo los problemas heredados por generaciones anteriores, sino aquellos que surgen con los cambios tecnológicos y sociales.
Durante su participación en México Siglo XXI, organizado por Fundación Telmex Telcel en el Auditorio Nacional, la ganadora del Óscar reconoció ante miles de becarios que su generación no consiguió resolver todos los problemas que enfrentó.
“Mi generación hizo lo que pudo. No acertamos en todo”, expresó, al señalar que los jóvenes enfrentan ahora una carga adicional ante nuevos desafíos. Sin embargo, dejó claro en quién deposita su confianza: “Si yo tuviese que apostar por cualquiera que será exitoso, son ustedes, los jóvenes”.
Theron habló también sobre el avance de la inteligencia artificial y reconoció que puede convertirse tanto en una herramienta útil como en un problema. En la industria cinematográfica, explicó, puede reducir costos, facilitar efectos visuales y permitir que realizadores concreten proyectos que antes requerían presupuestos mayores.
Su principal preocupación, dijo, está en otro terreno: la pérdida de convivencia presencial. Como madre, contó que procura que sus hijos salgan, convivan y hablen personalmente con sus amigos, en lugar de mantener sus relaciones únicamente mediante dispositivos.
La protagonista de Monster abordó además la desigualdad entre hombres y mujeres en Hollywood. Recordó que al inicio de su carrera tuvo que luchar contra el prejuicio de que una mujer considerada atractiva o que había trabajado como modelo no podía tener talento para actuar.
Su transformación física para Monster, película que le valió el Óscar como mejor actriz, marcó un cambio en la percepción que la industria tenía de ella.
Theron lanzó además un mensaje directo sobre la igualdad salarial: las mujeres, afirmó, no deben sentirse culpables por exigir una remuneración equivalente a la de sus compañeros hombres.
“Pidan que les paguen lo mismo. Es justo”, sostuvo.
Al hablar del éxito, rechazó reducirlo al dinero, la fama o la taquilla. Para ella también significa poder vivir la vida que desea, dedicar tiempo a sus hijos y hacer un trabajo que tenga sentido personal.
Finalmente, recordó sus raíces sudafricanas para hablar sobre privilegio y responsabilidad social. Nadie, señaló, elige dónde nace, en qué familia o con qué oportunidades comienza su vida. Por ello, quien se encuentra en una posición favorable debe entender que forma parte de una comunidad y contribuir para que otros también puedan avanzar.
“Si a ti te va bien, a mí me va bien; y si a mí me va bien, a ti te va bien”, resumió al recordar una enseñanza africana.


