NUEVA YORK.- Gael Monfils se quedó en medio de la cancha e hizo una reverencia ante el público, que le brindaba al francés una estruendosa ovación por su 40mo cumpleaños.
El partido todavía estaba lejos de terminar. Pero después de saltar por los aires para rematar un golpe ganador de derecha —un tiro temerario que pocos fuera de uno de los máximos ‘showmen’ del tenis siquiera intentarían— no había razón para esperar.
Monfils hizo retroceder el reloj y aplazó el final de su carrera en torneos de Grand Slam al vencer 2-6, 6-1, 6-2, 6-0 al paraguayo Adolfo Daniel Vallejo la noche del martes en el Abierto de Estados Unidos.
El francés se convirtió en el hombre de mayor edad en ganar un partido del US Open Unidos desde Jimmy Connors, otro tipo al que le encantaba montar un espectáculo en Nueva York. Connors derrotó a Jaime Oncins el 2 de septiembre de 1992, cuando cumplió 40 años.
“Eso fue definitivamente muy especial. Jugar el día de mi 40mo cumpleaños es especial. Ustedes lo hicieron, como, increíble”, manifestó Monfils a los aficionados en el estadio Louis Armstrong y quienes luego le cantaron el “feliz cumpleaños”.
Monfils planea retirarse después de este año y está sumando algunos recuerdos más en el torneo en el que alcanzó las semifinales en 2016. Comenzó el certamen al formar pareja con su esposa, Elina Svitolina, para avanzar a las semifinales de dobles mixtos en la primera vez que competían juntos.
Luego, antes de que comenzara la competencia de individuales, miró hacia adelante, hacia su inminente cumpleaños redondo.
“Cumplo 40 el día que juego, así que este es un gran hito para mí, poder jugar con 40”, comentó Monfils. “Quiero hacerlo, no bien sino realmente bien, para donde estoy ahora”.
Lo hizo de manera asombrosa.
Rápidamente empezó a superar a Vallejo después de ceder el primer set, y luego apretó de verdad para arrancar el cuarto. Iba 1-0 cuando conectó ese golpe ganador de derecha en salto, seguido levantó la mano hacia su oreja y la giró para animar los vítores, que ya estaban en pleno auge.
Monfils reconoció lo evidente: saltar para golpear la pelota es más difícil que pegar una derecha normal. Pero con una ventaja cómoda en ese momento, pensó que le daría “más felicidad, más alegría”.
“Lo intenté. Por suerte entró, pero de alguna manera, también estoy aquí para disfrutar”, dijo. “No quedan muchas, muchas veces, y, ya sabes, era el momento adecuado, así que ¿por qué no intentarlo?”
Y al final consiguió su primera victoria en un Grand Slam desde la primera ronda de Wimbledon en 2025 y avanzó para enfrentar al estadounidense Learner Tien, el 14to preclasificado.


