WASHINGTON.- Las fuerzas armadas de Estados Unidos atacaron el martes una embarcación presuntamente utilizada para el contrabando de drogas en el mar Caribe, abatiendo a cuatro personas mientras el gobierno del presidente Donald Trump continúa con su campaña de varios meses contra el tráfico de drogas en Latinoamérica.
El 68vo ataque en la ofensiva de las fuerzas estadounidenses elevó a por lo menos 227 el número de muertos desde que Washington comenzó a apuntar contra quienes denomina “narcoterroristas” hace casi un año. Al igual que en la mayoría de los comunicados militares sobre ataques en el océano Pacífico y el mar Caribe, el Comando Sur de Estados Unidos indicó que su ofensiva estuvo dirigida contra presuntos traficantes de drogas a lo largo de rutas de contrabando conocidas.
El ejército no aportó pruebas de que la embarcación llevara drogas a bordo. Un video publicado en la red social X mostraba lo que parecía una embarcación en movimiento seguida de un destello.
El ataque del martes ocurrió apenas dos días después de que las fuerzas armadas abatieron a dos personas a bordo de una embarcación sospechosa de traficar drogas en el Pacífico. Dicha ofensiva puso fin a una pausa de más de dos meses en la campaña de Estados Unidos contra presuntos contrabandistas.
El gobierno de Trump busca concretar acuerdos con varios países de Latinoamérica para extender su ofensiva a tierra. Durante una visita a Panamá hace unas semanas, el secretario de Defensa Pete Hegseth señaló que Colombia, Guatemala y Honduras habían aceptado permitir que Estados Unidos lleve a cabo operaciones militares conjuntas contra grupos criminales dentro de su territorio. Guatemala negó que hubiera alcanzado un acuerdo de este tipo. Ecuador puso en marcha misiones similares con Estados Unidos en marzo.
Trump ha dicho que Estados Unidos se encuentra en un “conflicto armado” contra los cárteles en América Latina y ha justificado los ataques como una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y combatir las sobredosis que cobran vidas de estadounidenses. Pero su gobierno ha ofrecido poca evidencia para respaldar las afirmaciones de que está matando a contrabandistas.


