DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos.- Un alto funcionario de seguridad iraní viajó el martes a Omán, el sultanato del Oriente Medio que ahora está mediando en las conversaciones entre Teherán y Estados Unidos sobre el programa nuclear de la República Islámica, destinado a detener un posible ataque estadounidense.
Ali Larijani, expresidente del Parlamento iraní que ahora se desempeña como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, probablemente lleva la respuesta de su país a la ronda inicial de conversaciones indirectas con los estadounidenses celebrada la semana pasada en Mascate, la capital omaní.
Larijani habrá de reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, el principal intermediario en las conversaciones, y con el sultán de Omán, Haitham bin Tariq, informó la agencia de noticias estatal IRNA. La agencia describió las conversaciones como “importantes”, sin detallar qué mensaje llevará Larijani. Dijo que salió de Teherán hacia Mascate el martes por la mañana.
Irán y Estados Unidos mantuvieron conversaciones la semana pasada en Omán. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señaló el domingo en una cumbre con diplomáticos en Teherán que Irán se mantendría en su posición de que debe poder enriquecer uranio, un importante punto de discordia con el presidente estadounidense Donald Trump, quien bombardeó instalaciones nucleares iraníes en junio durante la guerra de 12 días entre Irán e Israel. Esa guerra interrumpió rondas anteriores de conversaciones entre Washington y Teherán.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, viajará a Washington esta semana, y se prevé que Irán sea el tema principal de discusión, según informó su oficina.
Estados Unidos ha trasladado el portaaviones Abraham Lincoln, barcos y aviones de guerra al Oriente Medio para presionar a Irán a llegar a un acuerdo y tener el poder de fuego necesario para atacar a la República Islámica si Trump decide hacerlo. Las fuerzas estadounidenses ya derribaron un dron que dijeron se acercó demasiado al Lincoln, y acudieron en ayuda de un barco con bandera estadounidense que las fuerzas iraníes intentaron detener en el Estrecho de Ormuz, la angosta boca del Golfo Pérsico.
El Departamento de Transporte de Estados Unidos, a través de su Administración Marítima, emitió una nueva advertencia el lunes a los buques estadounidenses en el Estrecho de Ormuz para que “permanezcan lo más lejos posible del mar territorial de Irán sin comprometer la seguridad de la navegación”. El estrecho, por el que pasa una quinta parte de todo el petróleo comercializado, se encuentra en aguas territoriales iraníes y omaníes. Aquellos que viajan al Golfo Pérsico deben pasar por aguas iraníes.


