CABO CAÑAVERAL, Florida.- El nuevo y gigantesco cohete lunar de la NASA se dirigió el sábado a la plataforma de lanzamiento en preparación para el primer vuelo lunar de astronautas en más de medio siglo.
El viaje de ida y vuelta podría despegar tan pronto como en febrero.
El cohete de 98 metros (322 pies) comenzó su lento avance de 1,6 km/h (1 mph) desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos del Centro Espacial Kennedy al amanecer. La travesía de 6 kilómetros (4 millas) podría durar hasta el anochecer.
Miles de trabajadores del centro espacial y sus familias se reunieron en el frío previo al amanecer para presenciar el tan esperado evento, retrasado durante años. Se agruparon antes de la salida del cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial del edificio, construido en la década de 1960 para albergar los cohetes Saturno V que enviaron a 24 astronautas a la Luna durante el programa Apolo. La multitud que vitoreaba fue liderada por el nuevo administrador de la NASA, Jared Isaacman, y los cuatro astronautas asignados a la misión.
“Qué gran día para estar aquí”, dijo Reid Wiseman, el comandante de la tripulación. “Es impresionante”.
Con un peso de cinco millones de kilogramos (11 millones de libras), el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés) y la cápsula de la tripulación Orion en la parte superior se trasladaron a bordo de un enorme transportador que se utilizó durante las eras Apolo y del transbordador. Fue mejorado para soportar el peso adicional del cohete del SLS.
El primer y único otro lanzamiento del SLS —que envió una cápsula Orion vacía en órbita alrededor de la Luna— tuvo lugar en noviembre de 2022.
“Este se siente muy diferente, poner tripulación en el cohete y llevar a la tripulación alrededor de la Luna”, dijo John Honeycutt de la NASA en la víspera del despliegue del cohete.
Los daños en el escudo térmico y otros problemas de la cápsula durante el vuelo de prueba inicial requirieron análisis y pruebas exhaustivas, retrasando este primer vuelo tripulado a la Luna hasta ahora. Los astronautas no orbitarán la Luna ni aterrizarán en ella. Ese gran salto se dará en el tercer vuelo de la serie Artemis dentro de unos años.
El comandante Wiseman, el piloto Victor Glover y Christina Koch —astronautas veteranos de la NASA con experiencia en vuelos espaciales— serán acompañados en la misión de 10 días por el astronauta canadiense Jeremy Hansen, un expiloto de combate que espera su primer viaje en cohete.
Serán las primeras personas en volar a la Luna desde que Gene Cernan y Harrison Schmitt del Apolo 17 cerraron el triunfante programa de alunizaje en 1972. Doce astronautas caminaron por la superficie lunar, comenzando con Neil Armstrong y Buzz Aldrin en 1969. Sólo cuatro de quienes caminaron en la Luna siguen vivos; Aldrin, el mayor, cumple 96 años el martes.
“Están muy emocionados de que volvamos a la Luna”, aseveró Wiseman. “Sólo quieren ver a los humanos lo más lejos posible de la Tierra descubriendo lo desconocido”.
La NASA está esperando realizar una prueba de abastecimiento de combustible del cohete SLS en la plataforma a principios de febrero antes de confirmar una fecha de lanzamiento.
“No tenemos, creo, ninguna intención de comunicar una fecha de lanzamiento real” hasta completar la prueba de abastecimiento, dijo Isaacman a los periodistas.
La agencia espacial tiene sólo cinco días para lanzar en la primera mitad de febrero antes de pasar a marzo.


