El ataque fue ejecutado contra la base K1 en Kirkuk, donde se mantienen campamentos militares de efectivos estadounidenses. Hasta el momento no se reportaban daños o víctimas.
Los incidentes se dan a casi un día de que Irán atacó dos bases iraquíes que albergan soldados estadounidenses en represalia por el asesinato del general Qassem Soleimani.