AUGUSTA, Georgia, EE.UU. (AP) — Rory McIlroy ofreció un cierre dinámico de la ronda del viernes en el Masters, con la actitud de alguien que ya ha hecho esto antes.
Seis birdies en los últimos siete hoyos le dieron un 65, siete bajo par, y una ventaja de seis golpes que estableció un récord del torneo tras 36 hoyos.
La última hora de un día fascinante empezó a parecer un festejo anticipado del norirlandés.
McIlroy, quien hizo tres birdies consecutivos al inicio de su ronda, se encontró metido en un duelo con su viejo némesis Patrick Reed, el campeón de 2018 que hizo birdie en el hoyo 12, par 3, para empatar en el liderato. McIlroy venía de algunos swings flojos cuando llegó al corazón de Amen Corner.
“Parado en el tee del 12, no imaginé que iba a estar seis golpes arriba”, dijo McIlroy.
Poco después, se quedó completamente solo.
Su golpe de salida por encima de Rae’s Creek en el peligroso hoyo 12, par 3, cayó 7 pies detrás de la bandera. Hizo birdie en ambos pares 5 después de tener que jugar a lo seguro desde los árboles. Aprovechó la bandera más baja en el 16, par 3, para lo que, en la práctica, fue un birdie de mero trámite.
Y luego de verdad enloqueció a los aficionados cuando embocó un chip desde 30 yardas en el 17. McIlroy no podía ver el hoyo por encima de la cresta de la colina en el green, pero supo que era bueno.
“Es que pude ver a todos en la tribuna cuando empezaron a ponerse de pie”, relató. “Eso es un bono adicional”.
Y quedaba uno más: otro golpe de aproximación perfecto que bajó por la pendiente y quedó a 6 pies para un último birdie .
Eso lo dejó con un acumulado de 132 impactos 12 bajo par, con seis golpes de ventaja sobre Reed (69) y Sam Burns (71). El récord anterior de la mayor ventaja tras 36 hoyos en Augusta National era de cinco golpes, compartido por Jordan Spieth (2015), Raymond Floyd (1976), Jack Nicklaus (1975), Herman Keiser (1946) y Harry “Lighthorse” Cooper (1936) .
Todos, salvo Cooper, terminaron ganando.
Si McIlroy aguanta, se convertiría en el cuarto jugador en ganar dos Masters consecutivos, uniéndose a Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods.
El norirlandés tuvo la ventaja tras 36 hoyos en 2011 y la amplió a cuatro golpes de cara a la ronda final antes de derrumbarse de manera infame con un 80 . Ése fue el inicio de su desconsuelo en el Masters, que se prolongó hasta hace un año, cuando ganó en un desempate para finalmente demostrar que podía coronarse en el Augusta National.
Quizá debería empezar a pensar en el menú del próximo año para la cena del Masters Club , cuyo anfitrión es el monarca vigente.
“Sé lo que puede pasar aquí, bueno y malo”, dijo McIlroy con una sonrisa. “No hace falta que me recuerden que no debo adelantarme. Falta mucho. Arranqué de manera increíble”.
Augusta lo permitió. Estaba más cálido, más luminoso, más seco. El viento no era tan fuerte y las ráfagas no arremolinaban tanto. Y hubo tarjetas mucho más destacadas en parte por posiciones de bandera más generosas, incluso en el 16 y el 18, donde los golpes bien pegados podían alimentarse hacia el hoyo.
Los marcadorers fueron casi dos golpes más bajos que el jueves.
Eso no ayudó a todos, y menos que nadie a Bryson DeChambeau. Se recuperó de un 76 inicial y estaba un golpe por debajo de la línea de corte cuando le tomó dos impactos salir de un bunker junto al green en el 18.
El segundo golpe rodó por el falso frente de vuelta al fairway . Hizo triple bogey y no pasó el corte.
Reed estuvo sin bogeys hasta que no pudo salvar el par en el hoyo final. Eso también le quitó un lugar en el grupo final del sábado con McIlroy. Fueron emparejados juntos en el último grupo en 2018, con aparentemente todo Augusta del lado de McIlroy, sólo para que Reed ganara con facilidad.
Burns hizo birdie en sus últimos dos hoyos para rescatar un 71 y será emparejado con McIlroy.
Justin Rose, el perdedor del desempate ante McIlroy hace un año, tuvo un día difícil con el putter y aun así firmó 69 para ser parte del grupo con 139, 5 bajo par — ahora a siete golpes — junto con Shane Lowry (69) y Tommy Fleetwood, quien tuvo dos eagles en su ronda de 68.
Scottie Scheffler, el jugador número 1 del mundo, ahora está 12 golpes atrás. Scheffler sumergió dos pelotas en el agua en los pares 5 de los últimos nueve hoyos, hizo bogey en ambos, y tiró 74 para su primera ronda sobre par en el Masters en tres años.


