CARACAS (AP) — El oficialismo en Venezuela intentó demostrar que gobierna de forma independiente luego de la captura hace dos días de Nicolás Maduro por Estados Unidos con la jura de Delcy Rodríguez ante la Asamblea Nacional como la presidenta del país en reemplazo del depuesto dirigente socialista y la de los nuevos legisladores que ocuparán sus cargos por un periodo de cinco años.
El acto de jura tuvo lugar en la sede del legislativo unicameral, de abrumadora mayoría oficialista, y contó con la presencia de Nicolás Maduro Guerra, hijo del derrocado mandatario. Maduro fue capturado el sábado junto a su esposa, Cilia Flores, en una operación militar ordenada por el presidente estadounidense Donald Trump tras meses de creciente presión en su contra por parte de Washington.
Rodríguez, que fue vicepresidenta de Maduro y se ha comprometido a colaborar con la administración de Trump, prestó juramento como presidenta encargada. Fue investida por su hermano, Jorge Rodríguez, que fue reelegido como presidente de la Asamblea.
Con anterioridad habían jurado los legisladores resultantes de los comicios de 2025.
Delcy Rodríguez, con palabras de apoyo a Maduro y su esposa
“Vengo como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento”, indicó Rodríguez con la mano alzada en un acto realizado en un lujoso salón del Palacio Legislativo. “Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria”.
“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos de Norteamérica, el presidente Nicolás Maduro y la primera dama de este país, Cilia Flores”, manifestó.
Mientras, más temprano, Maduro comparecía ante un tribunal en Nueva York para enfrentar los cargos de narcoterrorismo que el gobierno de Trump empleó para justificar su captura y traslado a Estados Unidos. El líder depuesto se declaró inocente.
Rodríguez forma parte de un grupo de altos funcionarios de la administración de Maduro que ahora parece controlar Venezuela. Trump y miembros de su gobierno han advertido sobre este nuevo liderazgo que se está perfilando que presionarán para que se alinee con su visión sobre cómo debe ser dirigida la nación caribeña rica en petróleo.
El sábado, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela le ordenó a Rodríguez asumir el papel de presidenta encargada y la líder fue respaldada por el ejército.
No está claro si Rodríguez finalmente se acercará a la administración Trump o seguirá la misma línea combativa que su predecesor.
En un primer momento tras la caída de Maduro, la entonces vicepresidenta cuestionó que lo ocurrido era “una atrocidad que viola el derecho internacional”.
Pero luego de que Trump advirtió el domingo que si Rodríguez no se alineaba iba “a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que Maduro”, sin citar las advertencias del mandatario estadounidense ella adoptó un tono conciliador en un mensaje en redes sociales donde expresó su esperanza de construir “relaciones respetuosas” con el gobierno de ese país.
No obstante, el apoyo a Maduro prevaleció en el acto en el Palacio Legislativo. Antes de tomar juramento a su hermana, el presidente de la asamblea señaló que su función principal será “recurrir a todos los procedimientos, a todas las tribunas y a todos los espacios para lograr traer de vuelta a Nicolás Maduro Moros, mi hermano, mi presidente”.
Durante la ceremonia en el Palacio Legislativo se podía ver un único curul vacío con el nombre de Flores, elegida legisladora en los comicios de 2025.
El hijo de Maduro denuncia persecución de EEUU
Maduro Guerra, quien está acusado junto a su padre y Flores de tres cargos por supuesto tráfico de drogas, denunció que su familia está siendo perseguida y rechazó las imputaciones en su contra.
“Hoy me toca hablar. No es fácil hacerlo en estas horas y en esta circunstancia. Mi papá, el presidente Nicolás Maduro Moros, y mi segunda madre, la diputada Cilia Flores de Maduro, han sido secuestrados”, dijo Nicolasito, como es conocido el único hijo de Maduro en su discurso de postulación de la terna oficialista como miembros de la directiva de la Asamblea.
Maduro Guerra, también músico y economista lanzado a la política de la mano de su padre, obtuvo en 2021 un escaño en la legislatura.
“Aprovecho esta tribuna para denunciar que mi nombre ha sido puesto, al igual que el del presidente y la primera combatiente, en la misma acusación por la que fueron secuestrados”, acotó.
“No somos comprables, no somos mercancía política. Mi familia está hecha de hombres y mujeres, de valores íntegros, amorosos, bolivarianos y chavistas. Y nosotros estamos aquí para defender a Venezuela en las circunstancias que sea”, añadió el legislador.
El poder del oficialismo en la legislatura
El partido gobernante venezolano mantiene el control del legislativo unicameral hasta 2031 como resultado de los comicios de 2025. Antes de las legislativas de ese año, el oficialismo ya controlaba más de 90% de los escaños.
En las legislativas del año pasado el oficialista Gran Polo Patriótico se hizo con 256 de los 285 escaños y con un amplio apoyo en porcentaje de votos. Estuvieron signadas por la poca concurrencia de electores y por el llamado de la oposición a abstenerse tras la cuestionada reelección de Maduro en 2024.
Otros partidos y distintas alianzas, varias de ellas integradas por disidentes de la oposición, se adjudicaron los restantes 29 curules.
La líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, había llamado a boicotear los comicios legislativos argumentando que no procedía participar hasta que se reconociera el resultado que daba como ganador a Edmundo González en las generales de 2024. Esa postura, avalada por numerosos dirigentes opositores, concedió una amplia ventaja a los candidatos de la alianza oficialista.


