CIUDAD DE MÉXICO.- La empresa petrolera estatal mexicana anunció el miércoles que logró el año pasado una reducción 13,4% en su pesada deuda que cerró en unos 84.500 millones de dólares, la posición más baja en los últimos 11 años.
Así lo informó el director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez, al presentar los alcances del plan estratégico 2025-2035 y la estrategia de capitalización y financiamiento de la petrolera estatal, que es considerada una de las más endeudadas del mundo.
Por años Pemex ha enfrentado una complicada situación financiera que ha golpeado los ingresos petroleros de México, que por décadas fueron fundamentales para el país y llegaron a representar cerca del 40% del presupuesto de egresos del gobierno federal.
La caída de la producción —que ronda actualmente 1,6 millones de barriles diarios—, y las limitadas finanzas de Pemex hicieron que los aportes petroleros al presupuesto federal se ubicaran por debajo de 15%.
Según una de las gráficas presentadas por Rodríguez en la conferencia presidencial matutina, Pemex concluyó 2025 con una deuda financiera estimada de 84.500 millones de dólares, muy por debajo de la reportada en 2024 que fue de 97.600 millones de dólares.
Al explicar los alcances del plan de saneamiento de las finanzas, el directivo aseguró que entre 2018 y 2025 la petrolera redujo sus deudas en 20% y se cancelaron obligaciones pendientes con los proveedores por 390.000 millones de pesos (unos 23.000 millones de dólares), pero no informó de las acreencias que aún están pendientes con las empresas locales.
La reducción de la pesada deuda de la petrolera tiene que ver con los apoyos de cerca de 22.647 millones de dólares que otorgó el año pasado la Secretaría de Hacienda a Pemex para la recompra de deuda y la emisión de notas precapitalizadas.
En noviembre del 2024, al inicio de su sexenio, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un plan de “austeridad” para reducir los gastos de Pemex en unos 2.500 millones de dólares mediante el recorte de costos y la eliminación de empresas filiales. Asimismo, se definió un plan integral para producir menos combustolio —un combustible muy pesado y contaminante— y más gasolina, relanzar la industria petroquímica y rehabilitar infraestructuras para bajar costos.
Pese a la mejora en los balances de Pemex, aún no está claro si el gobierno suspenderá los apoyos a la petrolera el próximo año, tal como se comprometió en agosto pasado.
Al respecto la mandataria dijo el miércoles que aunque el resultado de 2025 es “mucho mejor de lo que se esperaba”, admitió que se esperará hasta el próximo año para decidir si la petrolera requiere nuevos apoyos.
Aunque desde el gobierno se celebró la reducción de las obligaciones de la petrolera mexicana, entre especialistas el anuncio generó dudas.
Oscar Ocampo, coordinador de energía y medio ambiente del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), afirmó que si la empresa no hace cambios en la plataforma de producción y el negocio de refinación, que aseguró que “sigue generando pérdidas”, la reducción de la deuda será temporal y dentro de un tiempo volverá nuevamente a asumir nuevas obligaciones.
“Pemex sigue siendo la misma empresa técnicamente quebrada que era hasta hace unas semanas. Si en un par de meses no cambia la trayectoria que trae volverá al mismo punto”, agregó.
Además del fortalecimiento de sus finanzas, Pemex tiene entre sus prioridades la consolidación del procesamiento de crudos — que ronda 1,5 millones de barriles diarios —, y el avance de los proyectos de exploración y producción para cumplir la meta de 1,8 millones de barriles diarios, afirmó Rodríguez.
En ese sentido, el directivo informó que para avanzar en esos objetivos Pemex realizará este año inversiones por 425.000 millones de pesos (unos 25.000 millones de dólares) que representarán un aumento de 34% en comparación con el año pasado.


