CIUDAD DE MÉXICO.- Las autoridades acordaron el miércoles otorgar a la dueña del popular pato Merlín el registro de la marca con lo que se puso fin a la controversia que surgió por la propiedad del nombre del ave que se convirtió en una celebridad en México luego de aparecer con una camiseta de la selección nacional durante la Copa del Mundo.
La decisión se tomó un día después que se conoció que al menos dos personas habían solicitado antes que la dueña de la mascota los derechos de la identificación para su uso comercial exclusivo.
Carla Gómez, una vendedora callejera de 48 años, acudió el lunes al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para registrar la imagen y nombre de su pato Merlín, de 2 años, que suele acompañarla a ella y su hijo cuando salen por el centro de la Ciudad de México a vender agua y refrescos.
Ante la polémica que desató el caso, Vidal Llerenas, director del IMPI, dijo el miércoles en un mensaje de su cuenta de X que es “un hecho público y notorio que el Pato Merlín es una mascota de la familia de Carla Ivette Gómez a quien le pertenece la marca”.
Medios locales reportaron que en el IMPI, que se encarga de proteger legalmente las creaciones, innovaciones y signos distintivos en México, se presentaron recientemente otras dos acciones de registro de propiedad del nombre del ave además de la que hizo Gómez.
Gómez acudió el lunes junto a Merlín y sus dos hijos de 22 y 14 años a la habitual conferencia diaria de la presidenta Claudia Sheinbaum quien se comprometió a ayudarla para el registro de la marca del pato que se ha viralizado en las redes sociales y que fue designado por la FIFA embajador oficial del Mundial.
“Hoy trajimos a la familia que tiene como mascota al pato Merlín, porque ha sido un símbolo del Mundial, por lo que son las familias mexicanas, por lo que somos las familias mexicanas y eso está por encima de cualquier otra cosa y es lo que se está viendo de México en el mundo hoy”, afirmó Sheinbaum al ofrecer ayuda a la madre soltera y sus hijos.
Gómez admitió sentirse emocionada al ver cómo Merlín acaparó el corazón de los aficionados mundialistas.
“Ha sido lo mejor que nos ha pasado en esta vida”, dijo la vendedora, quien aseguró que decidió acudir al IMPI para evitar el uso de la imagen de su mascota sin obtener regalías.
Merlín alcanzó notoriedad tras el partido inaugural del torneo que se realizó el 11 de junio en la Ciudad de México en que el coanfitrión se impuso 2-0 a Sudáfrica.
Las imágenes del pato vestido con la camiseta verde del equipo mexicano y caminando detrás del pequeño carrito en el que su dueña lleva las botellas de agua mientras miles de aficionados celebraban en las calles de la capital se viralizaron en las redes sociales. El palmípedo se convirtió así en la mascota no oficial del Mundial.


