NUEVA YORK (AP) — Las acciones en Wall Street recuperaban el jueves la mayor parte de sus pérdidas al inicio de las operaciones mientras la volatilidad regresaba después de dos días de sólidas ganancias.
Al medio día, el índice S&P 500 caía 0,2% después de desplomarse hasta 1,5% en las primeras operaciones. El promedio industrial Dow Jones perdía 154 puntos, o 0,3% y el Nasdaq retrocedía 0,3%. Las acciones en Europa recortaron sus pérdidas.
Los precios del petróleo se mantenían elevados aunque por debajo de los máximos anteriores. El precio de un barril de crudo estadounidense subió casi 114 dólares por barril en algún momento.
La inestabilidad en las cotizaciones sigue a un discurso nacional de Trump a última hora del miércoles, en el que prometió que Estados Unidos continuará atacando a Irán y no ofreció un calendario claro para poner fin al conflicto en Oriente Medio. Esos comentarios parecieron atenuar las esperanzas de una conclusión a corto plazo de la guerra que había impulsado a las acciones al alza durante la mayor parte de la semana.
Los principales índices aún están en camino de cerrar la semana con ganancias. El jueves es el último día de operaciones en Wall Street esta semana, y el mercado bursátil cerrará mañana por el Viernes Santo.
Los precios del crudo han sido la principal fuerza detrás de las fuertes oscilaciones de las acciones a nivel mundial. El tráfico marítimo se ha visto severamente reducido en el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo durante tiempos de paz.
El precio del crudo Brent, el estándar internacional, saltó 6,5 % a 107,72 dólares por barril. El crudo estadounidense de referencia, el WTI, se disparó 11,3 % a 111,44 dólares por barril. Los precios habían bajado de nuevo hacia los 100 dólares por barril antes del discurso de Trump el miércoles. Estados Unidos sólo depende del Golfo Pérsico para una fracción del petróleo que importa, pero es una materia prima y los precios se fijan en el mercado internacional. Una interrupción en cualquier lugar afecta los precios en todas partes.
Los mercados han caído bastante desde que comenzó la guerra, con índices que a menudo suben y bajan bruscamente junto con declaraciones de Trump sobre el rumbo del conflicto bélico. Apenas el lunes, el S&P 500 se acercó brevemente a una baja del 10% desde su récord, una caída lo suficientemente pronunciada como para que los inversionistas profesionales tengan un nombre para ello: una “corrección”. El índice ganó terreno el martes y el miércoles ante la esperanza de que la guerra pudiera terminar pronto.
“Para los mercados, un conflicto prolongado aumenta el riesgo de presiones sostenidas sobre la inflación, el crecimiento global, las tasas de interés y las valoraciones de las acciones”, escribió Adam Turnquist, estratega técnico jefe de LPL Financial, en una nota a los inversionistas.
Las aerolíneas y otras compañías relacionadas con los viajes estaban entre las mayores perdedoras el jueves. United Airlines caía 4,1% y Carnival 4%.
Tesla retrocedía 4,4% después de un informe que mostró que las ventas de los últimos tres meses quedaron por debajo de las expectativas de los analistas.
Varias grandes acciones tecnológicas ganaron terreno para ayudar a compensar las pérdidas en otras partes del mercado. Intel saltó 3% y Advanced Micro Devices subió 1,6%.
Las cotizaciones de los bonos del Tesoro se mantenían relativamente estables. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajaba a 4,30% desde 4,32% el miércoles.
Wall Street está preocupado de que los precios más altos de la energía estén sumándose a una inflación ya obstinadamente alta. El aumento de los precios del combustible recorta una mayor parte del dinero de los consumidores de varias maneras. Los precios de la gasolina en Estados Unidos se han disparado más de 33% desde hace un mes para promediar 4,08 dólares por galón, según el club automovilístico AAA.
Indirectamente, el aumento de los precios del combustible tiende a encarecer una amplia gama de servicios y bienes. Los vuelos se vuelven más caros a medida que las aerolíneas elevan los precios de los boletos para compensar el aumento del combustible. Los bienes de consumo se vuelven más caros a medida que aumentan los costos de envío y transporte.
La inflación no baja del objetivo del 2% de la Reserva Federal. La guerra y su correspondiente aumento de los precios de la energía empuja la inflación al alza y eso ha frustrado las esperanzas de que la Fed recorte las tasas de interés. Wall Street esperaba que el banco central recortara las tasas para ayudar a compensar un mercado laboral debilitado. Tasas de interés más bajas podrían ayudar a estimular la economía al reducir los costos de endeudamiento, pero también corren el riesgo de empeorar la inflación.
Los operadores llegaron a 2026 pronosticando varios recortes a la tasa de interés de referencia de la Fed, que influye en las tasas de las hipotecas y otros préstamos. Ahora esperan que la tasa de referencia se mantenga estable este año.
La guerra con Irán ha eclipsado muchas de las otras piezas en movimiento dentro de la economía que la Fed y Wall Street han estado monitoreando. Sigue siendo un panorama mixto. Informes de esta semana revelaron que los consumidores siguen confiados y continúan gastando, aunque la inflación sigue siendo una gran preocupación. Un informe del jueves mostró que las tasas hipotecarias continúan subiendo, lo que representa un obstáculo para los posibles compradores de vivienda. Otra actualización el viernes dará una visión más detallada del mercado laboral.


