SEÚL, Corea del Sur (AP) — El mandatario norcoreano Kim Jong Un afirmó que su país, equipado con armas nucleares, podría “destruir por completo” a Corea del Sur si su seguridad se viera amenazada, y reiteró su negativa a dialogar con Seúl, informaron el jueves medios estatales. Sin embargo, dejó abierta la puerta al diálogo con Washington, al concluir un congreso del partido gobernante en el que expuso sus objetivos de política para los próximos cinco años.
En los últimos años, Kim ha endurecido su retórica hacia Seúl y subrayado su rechazo a la diplomacia intercoreana. Los expertos dicen que lo más probable es que eso no presagie choques militares, sino que pretende impulsar un esfuerzo más amplio para afirmar un papel regional más enérgico respaldado por el arsenal nuclear de Kim y sus vínculos con Moscú y Beijing.
La agencia noticiosa oficial Korean Central News Agency informó que Kim también pidió desarrollar nuevos sistemas de armas para reforzar a su ejército equipado con armas nucleares, incluidos misiles balísticos intercontinentales que podrían lanzarse desde debajo del agua, y un mayor arsenal de armas nucleares tácticas —tales como artillería y misiles de corto alcance— dirigidos contra Corea del Sur.
El congreso del Partido de los Trabajadores, que concluyó el miércoles su recorrido de siete días en Pyongyang, es el acontecimiento político más importante de Corea del Norte y un espectáculo cuidadosamente coreografiado que glorifica el liderazgo de Kim ante miles de delegados.
Kim cerró las reuniones con un desfile militar nocturno en la capital, compartiendo el centro del escenario con su hija, cada vez más prominente —se cree que se llama Kim Ju Ae y tiene unos 13 años.
Con abrigos de cuero a juego, ambos charlaban constantemente, señalando las formaciones del desfile y cantando junto con los artistas. La niña observó mientras su padre y altos funcionarios militares saludaban a los aviones de combate que volaban sobre la brillantemente iluminada plaza Kim Il Sung, que lleva el nombre del abuelo de Kim Jong Un, fundador del Estado.
Los reportes e imágenes de los medios estatales indicaron que el desfile omitió las armas más grandes de Kim, incluidos misiles balísticos intercontinentales potencialmente capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos, lo que alimentó la especulación de que buscaba evitar antagonizar a Washington antes de un posible diálogo.
Manifestó que el desarrollo acelerado de su programa nuclear y de misiles en los últimos años “consolidó de forma permanente” el estatus del país como Estado con armas nucleares, y le pidió a Estados Unidos que abandone lo que dijo eran políticas “hostiles” hacia Corea del Norte si quiere reanudar un diálogo estancado hace tiempo.
El Ministerio de Unificación de Corea del Sur dijo que era lamentable que el Norte siga definiendo las relaciones intercoreanas como hostiles y que Seúl buscará “pacientemente” esfuerzos para estabilizar la paz.
Kim pide a EEUU que abandone su “política hostil”
Kim ha estado expresando posturas cada vez más de línea dura hacia Corea del Sur desde 2024, cuando descartó el objetivo de larga data de Pyongyang de una reunificación pacífica entre las Coreas divididas por la guerra, y declaró que Corea del Sur era un enemigo permanente. Pero los analistas esperaban que Kim adoptara un enfoque más mesurado hacia Washington para preservar la posibilidad de un diálogo futuro, con el objetivo a largo plazo de lograr que Estados Unidos alivie las sanciones y se reconozca tácitamente a Corea del Norte como Estado nuclear.
Recientemente, Kim le ha dado prioridad a Rusia en su política exterior, enviando miles de soldados y grandes cantidades de equipo militar para apoyar la guerra de Moscú en Ucrania, posiblemente a cambio de ayuda y tecnología militar. Pero tendría sentido mantener sus opciones abiertas, ya que la guerra en Ucrania podría estar llegando a su fin, lo que potencialmente haría a Pyongyang menos valioso para Moscú, dicen los expertos.
Kim dijo al congreso que su gobierno mantenía la “postura más dura” contra Washington, pero añadió que “no hay razón por la que no podamos llevarnos bien” con los estadounidenses si retiran su supuesta “política hostil” hacia el Norte. Corea del Norte suele usar el término para describir la presión y las sanciones lideradas por Estados Unidos por las ambiciones nucleares de Kim. En los últimos meses, el gobierno de Kim ha pedido repetidamente a Washington que abandone sus exigencias de desnuclearización del Norte como condición previa para reanudar las conversaciones.
Las perspectivas de las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte “dependen enteramente de la actitud de Estados Unidos”, explicó Kim. “Ya sea coexistencia pacífica o confrontación permanente, estamos listos para cualquiera de las dos, y la elección no nos corresponde”.
Corea del Norte ha rechazado repetidamente las exhortaciones de Washington y Seúl para reanudar la diplomacia destinada a reducir su programa nuclear, que se descarriló en 2019 luego de que se vino abajo la segunda cumbre de Kim con el presidente Donald Trump durante el primer mandato del estadounidense.
Kim confirma postura de línea dura hacia Seúl
Los analistas dicen que la demonización de Corea del Sur por parte de Kim refleja su visión de que Seúl, que ayudó a organizar sus primeras reuniones con Trump, ya no es un intermediario útil con Washington, sino un obstáculo para su esfuerzo por establecer una presencia regional más enérgica.
También ha mostrado sensibilidad ante el poder blando surcoreano, impulsando agresivas campañas internas para bloquear la influencia de la cultura y el idioma surcoreanos entre su población, mientras busca reforzar el control autoritario de su familia.
En el congreso, Kim se burló de los llamados del presidente liberal surcoreano Lee Jae Myung a un acercamiento, calificándolos de engaño, y acusó a sucesivos gobiernos en Seúl de buscar el colapso de Pyongyang. Dijo que no hay “absolutamente nada que discutir” con un Estado enemigo y que Corea del Norte “excluirá permanentemente” al Sur de la noción de una nación compartida.
“Mientras la República de Corea no pueda escapar de su condición geopolítica de compartir una frontera con nosotros, la única manera en que puede vivir con seguridad es abandonar todos los vínculos con nosotros y abstenerse de provocarnos”, dijo, refiriéndose despectivamente al nombre formal de Corea del Sur.
En busca de armas más avanzadas
En los últimos años, Corea del Norte ha desarrollado o probado muchas de las armas que Kim pidió en el congreso anterior de 2021, incluidos misiles balísticos intercontinentales de combustible sólido, sistemas nucleares tácticos y supuestas armas hipersónicas. El país lanzó su primer satélite militar en 2023 y recientemente ha afirmado avances en la construcción de un submarino de propulsión nuclear.
En el congreso de este mes, Kim fijó nuevos objetivos para avanzar sus fuerzas nucleares en los próximos cinco años, al tiempo que pidió una producción más rápida de ojivas nucleares y una gama más amplia de sistemas de lanzamiento.
También pidió misiles balísticos intercontinentales que pudieran dispararse desde plataformas submarinas, lo que indica posibles planes para instalar esas armas en el submarino de propulsión nuclear que se está construyendo. Pidió desarrollar drones de ataque equipados con inteligencia artificial, capacidades más fuertes de guerra electrónica para inutilizar centros de mando enemigos, satélites de reconocimiento más avanzados y armas no especificadas para atacar satélites enemigos.
También dijo que el ejército aumentará cada año el despliegue de sistemas de artillería con capacidad nuclear contra Corea del Sur, al tiempo que acelera los esfuerzos para “fortificar” la frontera.


