BERLÍN (AP) — Decenas de miles de personas en ciudades, aeropuertos y barcos cruceros de todo el mundo están varadas debido a que la guerra con Irán ha obligado a cancelar viajes.
Las principales aerolíneas han cancelado vuelos hacia y desde la región, y el espacio aéreo en todo el Golfo está cerrado. Algunas de las personas atrapadas se han visto obligadas a buscar refugio debido a ataques aéreos, mientras que otras permanecen en cruceros, que actualmente no pueden navegar por el estrecho de Ormuz.
El Departamento de Estado de Estados Unidos instó a todos los ciudadanos estadounidenses a salir de más de una docena de países de Oriente Medio debido al riesgo causado por la guerra que ha sumido a la región en un caos significativo.
La subsecretaria de Estado de Estados Unidos para Asuntos Consulares, Mora Namdar, señaló en la plataforma social X que los estadounidenses en países como Irán, Irak, Jordania, Líbano e Israel deben “SALIR AHORA” utilizando cualquier transporte comercial disponible.
El Departamento de Estado también ha evacuado a personal no esencial y a familias en seis países, y el martes añadió a Emiratos Árabes Unidos a su lista. Los Emiratos, donde se encuentran Dubái y Abu Dabi y considerado durante mucho tiempo un lugar seguro de Oriente Medio, se ha visto arrastrado a la guerra con interceptaciones y ataques.
En Israel, mientras tanto, el embajador estadounidense Mike Huckabee advirtió a los ciudadanos de su país que la mejor manera de salir es a través de la península del Sinaí, en Egipto.
Vuelos de repatriación
Los gobiernos de todo el mundo se apresuran a repatriar a sus ciudadanos.
El Ministerio de Transporte de Rusia informó que 24 vuelos procedentes de Emiratos Árabes Unidos y Omán estaban programados para aterrizar en Rusia el martes, trayendo de regreso a alrededor de 4.500 personas. Según el ministerio, unas 1.000 personas ya han regresado a Rusia a bordo de vuelos desde los dos países de Oriente Medio el lunes por la noche y el martes por la mañana.
Hasta el sábado, alrededor de 50.000 turistas rusos permanecían en Emiratos Árabes Unidos, según la Asociación de Operadores Turísticos de Rusia. El país se ha convertido en un destino turístico popular para los rusos en los últimos años, ya que pueden tomar vuelos directos allí y obtener una visa gratuita de 90 días a su llegada.
En Italia, el gobierno ha ayudado con vuelos a Milán y Roma tras el aumento de las críticas contra el ministro de Defensa, Guido Crosetto. El ministro desató una controversia política en su país después de quedar varado en Dubái con su familia durante la fase inicial de la guerra.
Crosetto regresó a Roma el domingo en un avión militar. La oposición de izquierda ha pedido la renuncia de Crosetto, al afirmar que no debió viajar a Oriente Medio durante una crisis. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lo ha respaldado.
Se estimaba que 30.000 turistas alemanes permanecían en cruceros, en hoteles o en aeropuertos cerrados en Oriente Medio, y el primer avión de Dubái a Fráncfort, Alemania, aterrizó el martes por la tarde.
El gobierno alemán también busca fletar aviones a costa de los contribuyentes para llevar de regreso a casa a personas vulnerables —incluidos viajeros enfermos, niños y embarazadas—.
Francia también intenta organizar el regreso de miles de franceses, declaró el martes el ministro de Asuntos Exteriores del país. Se estima que 200.000 franceses viven en la región afectada por el conflicto, y las autoridades creen que aproximadamente 25.000 ciudadanos franceses están visitando actualmente la zona.
Los viajeros que regresan sienten alivio
Turistas rumanos llegaron a Bucarest el martes temprano tras viajar de Israel a El Cairo para escapar del conflicto. Cientos de peregrinos de la Iglesia Ortodoxa Rumana quedaron varados en Israel mientras visitaban Belén en un viaje encabezado por sacerdotes rumanos cuando estalló la guerra. El grupo se vio obligado a acortar su viaje y regresar a Rumania.
La peregrina Mariana Muicaru contó que estuvo aterrorizada durante su estancia en Israel mientras cohetes cruzaban el cielo.
“Llamamos a nuestros hijos a las 3 de la madrugada para pedir perdón porque podríamos morir, y para decirles que los amamos y hacerles saber que para nosotros se había acabado”, dijo Muicaru a The Associated Press.
Louise Herrle, una jubilada de Pensilvania, quedó varada en Dubái con su esposo cuando estalló el conflicto. Habían estado de vacaciones en Dubái y Abu Dabi, y están luchando por encontrar una manera de regresar a casa.
“Hemos tenido varios vuelos cancelados”, dijo a la AP desde su hotel en Dubái el martes. “Ahora estamos programados para salir el jueves a las 2:30 de la madrugada y no sabemos si va a suceder o no”.
Herrle dijo que se ha hecho el hábito de registrarse con el Departamento de Estado antes de viajar al extranjero. Al final, dice que lo que más la ha ayudado es “simplemente aceptar el hecho de que no podemos controlar (la situación) … y seguir adelante”.
En Alemania, sin embargo, viajeros desembarcaron en el aeropuerto de Fráncfort el martes por la tarde tras un vuelo procedente de Dubái. Los reporteros les preguntaron si estaban contentos de estar en casa.
“Sí, por supuesto”, declaró Wassim Mahlas. “Estoy respirando aire alemán otra vez”.


