SANTA CLARA, California, EE.UU. (AP) — Kenneth Walker III se está adentrando en la agencia libre como el Jugador Más Valioso del Super Bowl.
Walker culminó una postemporada prolífica con otra gran actuación en el terreno de juego para ayudar a los Seahawks de Seattle vencer el domingo 29-13 a los Patriots de Nueva Inglaterra y obtener el campeonato de la NFL.
Aunque la defensa cargó a Seattle durante gran parte de la postemporada, Walker fue una vez más el motor de la ofensiva al correr para 135 yardas y sumar 26 por recepción, logrando su tercer juego consecutivo de 100 yardas desde la línea de golpeo en la postemporada. Se convirtió en el primer corredor desde Terrell Davis hace 28 años en recibir el MVP del Super Bowl.
Walker elevó su nivel de juego después de que Zach Charbonnet, su compañero de acarrreos, sufriera una lesión de rodilla que puso fin a su temporada, y no pudo haber llegado en un momento más importante para los Seahawks ni más oportuno para Walker.
El corredor de 25 años está en el último año de su contrato de novato y está programado para convertirse en agente libre en 2026. Gracias a su actuación en los playoffs, Walker está por recibir un aumento salarial significativo.
Walker acumuló 413 yardas desde la línea de golpeo en las tres victorias de Seattle en esta postemporada. Se convirtió en el primer jugador en superar las 100 yardas desde la línea de golpeo en cada juego de playoffs para un campeón del Super Bowl desde que Terrell Davis lo hizo en temporadas consecutivas en 1997-98 para los Broncos.
Aunque los dueños de equipos de fútbol de fantasía y Walker a veces se frustraron porque no llevaba una carga mayor de la ofensiva, especialmente en la zona roja, durante la temporada regular, compartir el trabajo con Charbonnet significó que Walker estuviera fresco para los playoffs, cuando estuvo en su mejor momento.
Walker promedió menos de 15 toques desde la línea de golpeo por juego en la temporada regular, cuando logró su primera temporada de 1.000 yardas por tierra desde su año de novato.
Pero promedió casi 25 toques por juego en los playoffs, cuando demostró que es capaz de ser un corredor de carga.
Walker carburó de inmediato con una carrera de 10 yardas en el primer chasquido y tuvo 55 yardas en el terreno en una serie de gol de campo más tarde en la primera mitad, siendo el jugador con más yardas en una serie en el Super Bowl en 20 años.


