TIRANA, Albania.- Manifestantes en Albania atacaron edificios gubernamentales, bancos, negocios y otros sitios el miércoles durante disturbios que se prolongaron más de ocho horas en la capital Tirana, en una agudización violenta de un movimiento antigubernamental que ha realizado concentraciones durante meses.
Cientos de jóvenes destrozaron escaparates, provocaron incendios y causaron daños en al menos cuatro edificios de ministerios del gobierno durante enfrentamientos continuos con la policía antidisturbios, que utilizó gas lacrimógeno y cañones de agua para intentar contener a la multitud. Las autoridades informaron que 23 agentes de policía y otras seis personas estaban recibiendo tratamiento por lesiones, mientras que 35 personas fueron detenidas.
El presidente Bajram Begaj condenó la violencia e hizo un llamado a la calma, y añadió: “La Constitución y la ley deben seguir siendo los límites para todos, sin excepción”.
Las manifestaciones más recientes, que continuaban por segundo día, fueron organizadas por grupos estudiantiles que desean reformas educativas. Pero los manifestantes se han sumado a una campaña antigubernamental más amplia que se opone a un proyecto de desarrollo vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
El llamado movimiento del flamenco exige la renuncia del primer ministro Edi Rama por acusaciones de corrupción generalizada. El movimiento recibió ese nombre después de que los manifestantes usaran carteles con la imagen del ave rosada.
Las concentraciones realizadas durante meses contra el proyecto costero propuesto han azuzado las tensiones políticas en Albania, que aspira a unirse a la Unión Europea. El país ha lidiado con repetidos episodios de inestabilidad desde que un estricto régimen comunista se vino abajo a comienzos de la década de 1990.
Agentes con equipo antidisturbios se enfrentaron el miércoles a jóvenes que desmantelaron los cordones policiales y levantaron sus propias barricadas callejeras, valiéndose de contenedores de basura en llamas. A la policía le costó hacer frente a los múltiples brotes de violencia. La ministra de Salud, Klodiana Spahiu, quien visitó a los agentes heridos en el hospital, calificó la violencia de “intolerable”.
La delegación de la Unión Europea en Albania pidió una respuesta proporcionada por parte de las autoridades tras las “acusaciones de violencia excesiva por parte de la policía contra manifestantes y periodistas” formuladas por los organizadores de la protesta.
“Expresamos preocupación por la agudización de la violencia en la manifestación en Tirana”, señaló la delegación. “La libertad de reunión y de expresión son derechos fundamentales y valores europeos esenciales”.


