MÚNICH.- Ousmane Dembélé anotó temprano el miércoles y el Paris Saint-Germain eliminó al Bayern Múnich con un empate 1-1 en el partido de vuelta para alcanzar de nuevo la final de la Liga de Campeones.
Khvicha Kvaratskhelia se escapó tras jugar una simple pared con el español Fabián Ruiz en el mediocampo, y luego encontró al desmarcado Dembélé para que enviara el balón por debajo del travesaño en el tercer minuto del partido de vuelta de su semifinal.
Para cuando Harry Kane empató en el tiempo de descuento ya era demasiado tarde para mantener vivo el sueño del Bayern de lograr un triplete de Bundesliga, Copa de Alemania y Liga de Campeones.
El empate le dio al PSG, el campeón defensor, una victoria de 6-5 en el global, una semana después de imponerse por un ajustado 5-4 en la ida en París.
El líder de la liga francesa se enfrentará a Arsenal en la final en Budapest el 30 de mayo, después de que los Gunners derrotaron 1-0 al Atlético de Madrid el martes para avanzar por 2-1 en el global.
“Es magnífico, dos finales”, dijo el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi. “Ahora iremos allí e intentaremos conseguir una segunda estrella. Les dije a los jugadores que somos guerreros”.
La defensa del PSG — vulnerada cuatro veces en París la semana pasada — mantuvo en gran medida bajo control al destacado ataque del Bayern, conformado por Kane, el colombiano Luis Díaz y Micheal Olise.
“Sabemos cómo sufrir y estamos listos para lo que tenemos que enfrentar”, dijo el mediocampista del PSG João Neves. “Estamos muy orgullosos de lo lejos que hemos llegado”.
Kane realizó un disparo para su 55º gol en todas las competiciones, incluida la Supercopa de Alemania. Pero en ese momento, los suplentes del PSG ya se estaban alineando para celebrar.
El gol del capitán de Inglaterra aseguró que el Bayern haya marcado en todos los partidos competitivos esta temporada. El entrenador del Bayern, Vincent Kompany, adoptó un tono optimista pese a la decepción.
“Hemos progresado esta temporada”, dijo Kompany. “Tenemos que hacerlo de nuevo”.

Ousmane Dembélé, del PSG, marca el primer gol del partido de la Liga de Campeones durante el primer tiempo del juego de vuelta de las semifinales entre Bayern Munich y Paris Saint Germain el miércoles 6 de mayo de 2026, en Múnich, Alemania. (AP Foto/Martin Meissner)
El Real Madrid fue el último equipo en lograr títulos consecutivos — ganando tres seguidos de 2016 a 2018 .
“Dispárennos a la final”, habían instado los aficionados del Bayern a su equipo con una enorme coreografía mientras los contendientes salían al campo.
El Bayern sólo necesitaba un gol para igualar la eliminatoria, pero pronto el requisito aumentó a dos después de que Fabián envió a Kvaratskhelia rumbo a la escapada que derivó en el tanto.
Si el astro georgiano se sorprendió por cuánto espacio le ofrecía la defensa ausente, no se detuvo a cuestionarlo. Desiré Doué era otra opción que esperaba junto a Dembélé para rematar, con Luis Díaz como el jugador del Bayern más cercano en el repliegue.
Los jugadores del Bayern se quejaron de que el ya amonestado Nuno Mendes debería haber sido amonestado de nuevo en la primera mitad, cuando el balón le golpeó un brazo pero el árbitro João Pinheiro sancionó en cambio una mano de Konrad Laimer.
Hubo más protestas poco después, cuando Vitinha golpeó con el balón el brazo de su compañero João Neves en el área penal al intentar un despeje.
Kompany restó importancia a las decisiones del árbitro, aunque también dijo que debería haberse jugado más tiempo en el tiempo de descuento.
Mientras el Bayern dominó la posesión, el PSG fue más eficiente. Doué y Kvaratskhelia mantuvieron alerta al portero del Bayern Manuel Neuer después del descanso.
“ El PSG fue letal con sus cinco goles y cómo los marcó (la semana pasada)”, dijo Neuer. “Eso es lo que necesitábamos hoy. Creo que estuvimos cerca de la final pero no pudimos concluir el trabajo”.
El PSG ya tenía buenos recuerdos de Múnich. La ciudad fue el escenario del triunfo del PSG en la final la temporada pasada cuando demolió al Inter de Milán por 5-0 para cumplir la búsqueda de sus propietarios qataríes de convertirse en campeones de Europa por primera vez. Un equipo relativamente sin cambios está bien posicionado para lograr el segundo título.


