INGLEWOOD, California.- Ronda Rousey afirmó que su combate contra Gina Carano el 16 de mayo es la pelea más grande de las artes marciales mixtas, y que ambas están encantadas de poner fin a sus prolongados retiros para este esperado enfrentamiento.
Rousey y Carano hicieron su primera aparición pública el martes para promocionar su pelea de regreso en el Intuit Dome.
“Esta es la pelea más grande en MMA en este momento”, manifestó Rousey. “No hay dos personas en este deporte con más reconocimiento internacional de nombre que Gina y yo —excepto Conor (McGregor), pero nadie va a sancionar eso”.
Ambas peleadoras fueron pioneras en los inicios de la MMA femenina. Carano se convirtió en la mayor estrella televisiva del deporte en la década del 2000, antes de que el talento de Rousey persuadiera a la UFC de crear divisiones femeninas en la década de 2010.
Pero el deporte se aceleró y dejó atrás a los íconos, quienes siguieron adelante con carreras en el entretenimiento después de que su poder de estrella pareciera superar sus habilidades en la jaula. Carano, que cumple 44 años el próximo mes, no ha peleado desde 2009, mientras que Rousey, de 39 años, compitió por última vez en 2016 antes de tener dos hijos.
Pero ninguna de las dos renunció por completo a las artes marciales mixtas, y este combate era demasiado tentador como para dejarlo pasar.
“Solo vivimos una vez, y esto me hace sentir tan viva”, expresó Carano, quien además reveló por primera vez que se casó con su pareja de muchos años, el peleador de muay thai Kevin Ross.
Rousey y Carano por fin han decidido regresar para una pelea anticipada y pronosticada durante muchos años, pese a los largos desvíos en sus carreras.
Carano comentó que, aunque nunca se retiró formalmente, se convenció de volver tras largas conversaciones con Rousey, quien aún estaba embarazada cuando propuso el combate hace más de un año.
“Esta es la única pelea por la que quería volver, la única pelea que puede inspirarme así”, señaló Rousey.
Rousey criticó duramente a la UFC por una oferta económica mucho menor que lo que está recibiendo por esta pelea. Rousey inicialmente quería hacer su regreso con la promotora dominante del deporte en su última cartelera de pago por evento, pero rechazó la oferta.
Rousey dijo que todavía aprecia al presidente de la UFC, Dana White, pero que los jerarcas corporativos de la promotora han estrangulado el pago a los peleadores.
“Ahora se ha convertido en cambiar todo el panorama del deporte y desafiar el monolito en el que se ha convertido la UFC”, afirmó Rousey.
La cartelera que será transmitida por Netflix está siendo promovido por Most Valuable Promotions, la promotora del youtuber convertido en boxeador Jake Paul.
El combate, programado a cinco asaltos de cinco minutos, será el evento principal en la opulenta nueva arena del propietario de los Clippers de Los Ángeles, Steve Ballmer.
El excampeón de peso completo de la UFC Francis Ngannou también aparecerá en la cartelera, para enfrentar al brasileño Philipe Lins, de 40 años.


