McALLEN, Texas, EE.UU. (AP) — Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) fue liberado el viernes de la custodia federal, luego de declararse inocente de mentirles a los investigadores sobre las circunstancias que derivaron en que un hombre venezolano fuera baleado durante las redadas migratorias en Minnesota el invierno pasado.
La imputación federal acusa a Christian Castro de decirles falsamente a los investigadores que fue agredido con una escoba y una pala antes de abrir fuego, hiriendo a Julio César Sosa Celis en un incidente ocurrido en enero.
Castro llevaba grilletes en las muñecas, la cintura y los pies durante una breve audiencia en el tribunal federal en McAllen, luego de entregarse a las autoridades el jueves por la noche. El juez ordenó que fuera puesto en libertad con una fianza sin garantía de 75.000 dólares y una tobillera GPS.
Es la primera vez que el Departamento de Justicia procesa a un agente federal por acciones realizadas durante la masiva Operación Metro Surge de este año, en la que miles de agentes fueron desplegados en las Ciudades Gemelas. Hubo protestas generalizadas y arrestos, y dos estadounidenses murieron por disparos de agentes federales.
Las acusaciones en la imputación federal reflejan las presentadas por autoridades de Minnesota, que por separado han acusado a Castro de agresión y de denunciar falsamente un delito en relación con los disparos a Sosa Celis, que no le causaron la muerte.
La acusación rechaza la descripción de los disparos efectuada por el agente del ICE
Según la acusación federal, Castro le dijo a un agente del FBI que un hombre tomó una escoba roja de una terraza delantera y comenzó a golpearlo con ella mientras el agente intentaba detener a otro hombre afuera de una vivienda en Minneapolis. Castro también declaró que otro individuo lo golpeó con una pala para nieve, y que él abrió fuego ya estando en el suelo y cuando los hombres salían corriendo.
La acusación sostiene que Castro tuvo una breve “interacción física” con Sosa Celis y otro hombre, antes que ambos corrieran hacia una casa en la que se encontraba un niño de 1 año. Luego, Castro disparó a través de la puerta principal estando de pie en el momento en que los hombres empezaban a cerrarla, e hirió a Sosa Celis en la pierna, según el documento.
“Nadie golpeó” a Castro “con una escoba como él lo describió, y nadie empuñó la escoba y la pala para nieve como él lo describió”, se lee en la acusación.
Un abogado de Castro instó a la ciudadanía a no juzgar sin conocer todos los hechos y a permitir que su cliente “tenga la oportunidad de presentar su versión en la corte”. Castro estuvo en el ejército antes de convertirse en agente federal de inmigración, indicó el abogado, David Lindenmuth, tras la audiencia.
“Ha dedicado su vida al servicio público de nuestro país y de nuestra nación, ya sea a través de sus fuerzas armadas o protegiendo sus fronteras y haciendo cumplir sus leyes”, agregó Lindenmuth.
En un principio, los fiscales federales acusaron de agresión a Sosa Celis y al otro hombre, Alfredo Alejandro Aljorna, pero retiraron los cargos cuando las pruebas en video mostraron que el agente podría haber mentido sobre el encuentro. Castro fue suspendido del ICE en febrero mientras las autoridades efectuaban una investigación.
Los cargos federales se presentaron después que Castro saliera de la cárcel la semana pasada, luego que el gobernador de Texas se negara a firmar de inmediato una orden de extradición para entregarlo a las autoridades de Minnesota.
El caso de Castro generó tensión en el Departamento de Justicia
La investigación federal sobre Castro generó agitación en el Departamento de Justicia, ya que un fiscal del caso acusó a sus superiores de bloquear los empeños para presentar cargos más graves relacionados con los derechos civiles.
En un correo electrónico obtenido por la agencia noticiosa ProPublica, el fiscal les dijo a los abogados de Sosa Celis y de otras personas que Castro sería acusado únicamente de hacer declaraciones falsas, a pesar de las “enérgicas objeciones” del fiscal, y añadió que la decisión fue “ordenada por la sede central del Departamento de Justicia y por el fiscal federal”.
Sin embargo, una persona al tanto de la investigación le comentó a The Associated Press el jueves que la pesquisa de derechos civiles continúa y que aún podrían presentarse cargos adicionales.
El fiscal, Matthew Evans, fue despedido desde entonces, y ahora el Departamento de Justicia investiga si infringió alguna ley durante su manejo del caso, expresó la persona, que habló a condición de guardar el anonimato porque no estaba autorizada públicamente a declarar sobre pesquisas en curso.
Una respuesta automática por correo electrónico desde la cuenta de Evans en el Departamento de Justicia indicó que estaba de licencia, y otros intentos por contactarlo no han tenido éxito.
La abogada de Sosa Celis presiona para que Castro enfrente cargos más severos. En un comunicado el jueves, dijo que las declaraciones de Castro se hicieron para “encubrir el hecho de que le disparó a mi cliente a través de la puerta de una casa ocupada sin una justificación de legítima defensa”.
“El señor Sosa Celis quiere que el señor Castro rinda cuentas plenamente por sus delitos”, subrayó la abogada Robin Wolpert. La Unión Americana de Libertades Civiles de Minnesota señaló el jueves que Sosa Celis también planea reclamar una indemnización al gobierno federal.


