CIUDAD DE MÉXICO (AP) — La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum afirmó el miércoles que el envío de 37 presuntos integrantes de organizaciones criminales a Estados Unidos se hizo por solicitud del Departamento de Justicia de ese país, pero insistió en que fue una “decisión soberana” de México.
Sheinbaum salió al paso de las afirmaciones de analistas y adversarios que aseguraron que los traslados que se realizaron la víspera respondieron a presiones de Washington y dijo en su habitual conferencia matutina que aunque los envíos se hicieron por solicitud del gobierno estadounidense, la decisión la tomó el Consejo Nacional de Seguridad tras analizar la “conveniencia para México” y en “términos de su seguridad nacional”.
“Se pone primero a México por encima de todo, aunque pidan lo que tengan que pedir. Es una decisión soberana”, agregó.
La declaración se da un día después de que México trasladó a seis ciudades estadounidenses a 37 “operadores de organizaciones criminales”, entre ellos algunos señalados de formar parte de los poderosos cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Sinaloa que Washington catalogó como organizaciones terroristas. En febrero y agosto pasado las autoridades mexicanas trasladaron a Estados Unidos a otros capos requeridos desde hace años por tribunales estadounidenses.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, justificó el martes los envíos alegando que los criminales representaban “una amenaza real para la seguridad del país”, pero no ofreció detalles.
Sheinbaum también aprovechó la conferencia de prensa para anunciar que a partir de ahora los funcionarios mexicanos que se capaciten en Estados Unidos deberán viajar en aeronaves mexicanas. La mandataria tomó la decisión tras la polémica que se desató el pasado fin de semana por un avión de la fuerza aérea estadounidense que aterrizó en un aeropuerto de la ciudad central de Toluca, a las afueras de la capital mexicana, para trasladar a un equipo de la Secretaría de Seguridad que se capacitaría en Estados Unidos.


