MANCHESTER, Inglaterra.- El entrenador del Manchester United, Ruben Amorim, entregó un mensaje desconcertante y desafiante tras un empate 1-1 con el Leeds en la Liga Premier el domingo, cuando intentó aclarar su posición en el club e insistió en que no renunciaría.
Durante su conferencia de prensa posterior al partido en Elland Road, Amorim enfatizó repetidamente que él era el “manager” del United y no simplemente el entrenador.
El portugués fue contratado en noviembre de 2024 como entrenador principal, pero insistió en que ese no era el caso.
“Vine aquí para ser el manager del Manchester United, no para ser el entrenador del Manchester United. Y eso está claro. Sé que mi nombre no es (Thomas) Tuchel, no es (Antonio) Conte, no es (Jose) Mourinho, pero soy el manager del Manchester United. Y así será durante 18 meses o hasta que la directiva decida cambiar, ese era mi punto. Quiero terminar con eso. No voy a renunciar. Haré mi trabajo hasta que venga otro tipo aquí para reemplazarme”, afirmó Amorim.
Amorim ha soportado un tiempo difícil desde que asumió el cargo en Old Trafford. Se disculpó con los fanáticos al final de la temporada pasada por lo que describió como una campaña “desastrosa” cuando el United terminó en el puesto 15 en la clasificación, su más bajo en la era de la Liga Premier. También supervisó récords no deseados del club, incluyendo la mayor cantidad de derrotas en una temporada de la Premier y el total de puntos más bajo.
Amorim también el domingo se refirió repetidamente al final de su contrato en 2027, diciendo “entonces todos seguirán adelante”.
Sus comentarios se produjeron en una semana en la que hubo informes de que figuras del club habían cuestionado sus tácticas.
“En cada departamento – el departamento de scouting, el director deportivo – necesitan hacer su trabajo. Yo haré el mío durante 18 meses y luego seguiremos adelante”, expresó Amorim.


