EDMONTON, Canadá.- Los votantes de la provincia canadiense de Alberta respaldaron de forma abrumadora la permanencia en Canadá, de acuerdo con los resultados del referéndum difundidos el martes, lo que dio un impulso a la campaña del primer ministro, Mark Carney, en favor de la unidad nacional mientras la guerra comercial y las amenazas de anexión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacen que los canadienses cierren filas.
Con más de 1,8 millones de boletas contabilizadas y resultados reportados desde el 84% de las áreas y centros de votación, el 75 % de los votos respaldaba la permanencia en Canadá, mientras que el 25 % estaba a favor de iniciar un proceso hacia la secesión, de acuerdo con los resultados no oficiales de la agencia Elections Alberta.
El referéndum no era una consulta directa sobre la independencia. De haber sido aprobada, la medida habría puesto a Alberta en el camino hacia una futura votación sobre la separación de Canadá.
“Es un gran resultado para Canadá que los habitantes de Alberta hayan elegido la unidad”, manifestó Carney a periodistas el martes antes de una reunión del gabinete en Ottawa.
Carney dijo que aproximadamente una cuarta parte de los votantes que respaldaron iniciar el proceso de separación no necesariamente querían la independencia, e indicó que sólo un “núcleo duro” más pequeño estaba a favor de abandonar Canadá. Algunos votantes dijeron que querían enviar un mensaje a Ottawa más que separarse.
“El resultado es absolutamente claro. Es una gran mayoría a favor de permanecer en Canadá. Y ahora es el momento de trabajar juntos por todos los habitantes de Alberta y todos los canadienses”, dijo Carney.
“Alberta necesita ser tratada mejor”
Carney dijo que habló con la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, el martes por la mañana sobre los resultados del referéndum y una mayor cooperación federal-provincial, incluida la inmigración. Dijo que su primera prioridad era apoyar a las víctimas y a las familias afectadas por el mortal incendio en la base miliar de Wainwright.
Sin embargo, los partidarios de la independencia de Alberta vieron un lado positivo.
“Es justo decir que al menos una cuarta parte de los habitantes de Alberta siente que Alberta necesita ser tratada mejor”, dijo Keith Wilson, un líder del movimiento separatista.
Smith celebró los resultados preliminares que apuntan a un amplio apoyo a permanecer en Canadá.
“Los habitantes de Alberta han votado por una Alberta más fuerte en un Canadá unido”, publicó Smith en redes sociales.
Smith, quien convocó el referéndum ante la presión de los separatistas del Partido Conservador Unido, o UCP, aunque se opone a la independencia, dijo que se dirigiría a la provincia el martes por la noche para hablar de los resultados y del futuro de Alberta.
“Somos un país sólido que está unido de costa a costa a costa”, dijo a sus partidarios Thomas Lukaszuk, ex viceprimer ministro de Alberta que encabezó la campaña Forever Canadian contra la separación.
Un movimiento que no desaparecerá
Alberta, que cuenta con la cuarta mayor reserva probada de petróleo del mundo, es tierra de vaqueros y un bastión conservador cuya cultura política, desde hace años, ha tenido más en común con el oeste de Estados Unidos que con gran parte de Canadá. El resentimiento hacia el gobierno federal de Canadá en Ottawa es profundo, pero no suele traducirse en un apoyo generalizado a la independencia.
A pesar del rechazo abrumador, los líderes independentistas han señalado que convirtieron una causa marginal en un movimiento que no desaparecerá.
Tradicionalmente, los partidos de la secesión atraían apenas el 1 o el 2% del voto, dijo el ex primer ministro Jason Kenney. La ira por las restricciones durante la pandemia del COVID-19 ayudó a movilizar a activistas que luego abrazaron el movimiento separatista, añadió.
La guerra comercial de Trump y las amenazas de convertir a Canadá en otro estado del país han ayudado a Carney a reunir apoyo en Alberta, donde los primeros ministros liberales han sido, históricamente, impopulares.
En evento organizado por separatistas en un restaurante de Edmonton en la noche electoral, la multitud guardó silencio mientras llegaban los resultados.
“No nos vamos a ir a ninguna parte”, dijo Jeff Rath, del Alberta Prosperity Project. “Hemos dominado la conversación en el último año. Hemos estado educando a los habitantes de Alberta sobre los beneficios de la independencia, y vamos a seguir avanzando”.
Rath había dicho que estaría encantado con un 30% de apoyo. Quiere que Smith sea destituida como líder de la UCP y apuntó que el partido podría fracturarse, lo que podría dar lugar a un nuevo partido proindependencia.
Otros no fueron tan optimistas.
El organizador y líder separatista de Alberta David Parker escribió en una publicación en redes sociales que el resultado era desalentador.
“La independencia se siente lejana y no deberíamos fingir que esto no fue una derrota”, escribió.
Ian Brodie, politólogo de la Universidad de Calgary y ex jefe de despacho del primer ministro conservador Stephen Harper, calificó a Rath y al también organizador separatista Mitch Sylvestre como “un don nadie”, diciendo que no lograron ganar tracción ni siquiera en un distrito que eligió a un separatista para la legislatura de Alberta en 1982.
“Incluso con una pregunta muy suave —si celebrar un referéndum sobre la separación— no pudieron ganar tracción real en el distrito de Olds-Didsbury”, dijo Brodie.
Un referéndum sobre un referéndum
El votante de Edmonton Shawn Campbell dijo que votó para iniciar el proceso de separación aunque no quiere que Alberta abandone Canadá .
“Envía un mensaje a Ottawa de que los habitantes de Alberta no están contentos”, manifestó.
Dave Malka, de 59, de Edmonton, criticó el gasto de dinero en un “referéndum sobre un referéndum” en lugar de en atención médica.
Con Trump amenazando a Canadá, dijo Malka, “parece que ocurre en el peor momento posible, cuando deberíamos estar unidos. En cambio, estamos peleando entre nosotros”.
Ali Khowaja, residente de Edmonton que emigró a Canadá hace seis años, celebró el resultado y dijo que le alegraba que Alberta hubiera elegido la unidad en lugar de experimentar una ruptura al estilo del Brexit.
“A lo largo de los años, has visto las consecuencias y lo que eso significó”, dijo. “Me preocupaba, especialmente como alguien que es inmigrante en Canadá”.


