SEÚL, Corea del Sur.- El presidente chino Xi Jinping y su homólogo norcoreano Kim Jong Un subrayaron su compromiso de profundizar la cooperación en una reunión seguida muy de cerca el lunes, una inusual visita de Xi a Pyongyang que probablemente sea un intento de reafirmar la singular influencia de Beijing sobre su vecino socialista.
Es la primera visita de Xi a Corea del Norte en siete años. Horas antes recibió una fastuosa bienvenida a su llegada al aeropuerto internacional de Pyongyang. Él y su esposa, Peng Liyuan, fueron recibidos por Kim y su esposa, Ri Sol Ju, quienes sonrieron ampliamente y aplaudieron.
Posteriormente Xi llegó a la plaza principal de Pyongyang, donde una guardia de honor militar y miles de personas, incluidos niños que llevaban globos y saltaban, ofrecieron una ceremonia de bienvenida. Los edificios que rodean la plaza estaban cubiertos con las banderas de ambos países, y había retratos gigantescos de Kim y Xi, y pancartas rojas y amarillas que daban la bienvenida al presidente chino y celebraban la “amistad y unidad” de las dos naciones.
Xi y Kim expresan sus esperanzas de estrechar los lazos
En una reunión realizada más tarde, Xi expresó la disposición de China a ampliar la cooperación en una enorme gama de áreas, incluidas el comercio, la agricultura, la construcción y la tecnología, indicó la televisora estatal china CCTV en un reporte en línea.
El mandatario chino indicó que ambos países deben reforzar la cooperación estratégica y salvaguardar firmemente sus respectivos intereses de soberanía y seguridad, según el reporte.
Kim señaló que la visita de Xi “demuestra claramente cuán inquebrantable” es la relación entre Pyongyang y Beijing, de acuerdo con CCTV. El mandatario norcoreano señaló que consolidar una nueva era de amistad entre ambos países es la “elección estratégica inmutable” de Corea del Norte, según lo citó la televisora.
No estaban disponibles todos los detalles de la reunión. La Agencia Central de Noticias de Corea, el medio oficial norcoreano, indicó que los gobernantes hablaron sobre asuntos internacionales y regionales, y alcanzaron un amplio acuerdo para fortalecer la coordinación estratégica a fin de salvaguardar sus intereses compartidos.
Durante la reunión, Kim también reiteró el apoyo de Pyongyang al principio de ” una sola China ” de Beijing, una referencia a la posición oficial del gobierno chino de que Taiwán forma parte inalienable de China, y prometió apoyo continuo a los empeños del gobierno chino por defender sus intereses fundamentales, expresó la Agencia Central de Noticias de Corea.
Algunos expertos extranjeros pronosticaron previamente que la reunión tendrá grandes repercusiones en los vínculos bilaterales y más allá, en un momento en que ambos países buscan restablecer plenamente su alianza tradicional frente a confrontaciones separadas con Estados Unidos.
La última vez que Xi y Kim se habían visto fue en Beijing en septiembre, cuando presenciaron un desfile militar junto al presidente ruso Vladímir Putin y otros mandatarios extranjeros.
La influencia sobre Pyongyang podría ayudar a Xi en sus gestiones con EEUU
Xi efectuó su viaje tras sus reuniones consecutivas con el presidente estadounidense Donald Trump y con Putin en Beijing el mes pasado. Se prevé que Xi vuelva a reunirse con Trump en una visita a Estados Unidos en septiembre.
Xi intentará demostrar la “influencia de China sobre la península coreana” y “un papel de liderazgo en todo el noreste de Asia, en la era de las competencias estratégicas con Estados Unidos”, destacó Kwak Gil Sup, director de One Korea Center, un sitio web especializado en asuntos norcoreanos.
Desde hace tiempo, China ha sido el salvavidas económico de Corea del Norte y su principal respaldo diplomático. Algunos expertos señalan que Beijing ha evitado aplicar plenamente las sanciones de la ONU contra el gobierno norcoreano y ha enviado apoyo en forma clandestina para ayudar a su empobrecido vecino a mantenerse a flote. Este año se cumplen 65 años de que ambos países firmaron un tratado de defensa mutua.
Pero en los últimos años han surgido cuestionamientos sobre sus vínculos, ya que Pyongyang le ha dado prioridad a la cooperación con Moscú al suministrar soldados y armas para apoyarlo en la guerra contra Ucrania. A cambio, Corea del Norte ha recibido asistencia económica y militar de Rusia.
Restablecer una influencia exclusiva sobre el gobierno norcoreano le daría a Xi una ventaja en sus gestiones con Trump, quien ha expresado repetidamente su deseo de reanudar la diplomacia con Kim, según expertos.
“Aplicar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y hacer cumplir las sanciones no parecen ser prioridades para China”, apuntó Leif-Eric Easley, profesor de la Universidad Femenina Ewha en Seúl.
El año pasado, el volumen del comercio bilateral entre China y Corea del Norte se recuperó a niveles previos a la pandemia de COVID-19. Previamente este año, ambos países también reanudaron los vuelos directos y el servicio de trenes de pasajeros, paralizados desde la pandemia. Xi indicó el lunes que las dos naciones deben aprovechar la reapertura de los servicios de vuelos y trenes como una oportunidad para ampliar los intercambios de personas.
Kim necesita el respaldo de Xi para ser reconocido como Estado nuclear
Xi probablemente le ofrecerá a Kim paquetes de ayuda económica, tales como envíos de arroz y fertilizantes, la reanudación del turismo organizado chino a Corea del Norte, y proyectos económicos conjuntos, indicaron analistas.
“Corea del Norte no puede depender únicamente de Rusia. Necesita alinearse con China”, sostuvo Kwak.
Xi también podría abstenerse de presionar a Kim sobre la desnuclearización norcoreana, y hablar de manera vaga sobre la paz y la estabilidad en la península coreana. Eso será esencial para Kim, quien está desesperado por obtener reconocimiento internacional para Corea del Norte como Estado con armas nucleares, y desea utilizarlo para pedir el levantamiento de las sanciones de Naciones Unidas contra su país.
“Los funcionarios chinos han adoptado la postura de no hablar públicamente sobre la desnuclearización en la península coreana, aunque la mantienen como un objetivo a largo plazo”, comentó Easley. “Kim parece querer que Xi acepte a Corea del Norte como un vecino nuclear”.
Tras la reunión del mes pasado entre Trump y Xi, la Casa Blanca indicó que ambos presidentes confirmaron su objetivo compartido de desnuclearizar Corea del Norte. Pero China sólo indicó que los mandatarios hablaron sobre la cuestión nuclear en la península coreana. El domingo, la hermana de Kim y alta funcionaria, Kim Yo Jong, repitió la postura de su hermano y calificó la presión de Estados Unidos para que Pyongyang se desnuclearice como un “sueño anacrónico”.
La semana pasada, Kim Jong Un presentó una nueva planta para producir insumos nucleares y se comprometió a reforzar las fuerzas atómicas del país a un ritmo exponencial. También observó pruebas en el mar de un nuevo destructor naval, y pidió acelerar las labores para desarrollar una Armada con armas nucleares.
El presidente surcoreano Lee Jae Myung dijo a los periodistas el lunes que Corea del Norte produce anualmente suficientes insumos nucleares para construir entre 10 y 20 bombas, y está cerca de perfeccionar la tecnología de misiles balísticos intercontinentales.
Kim Jong Un se ha centrado en ampliar y modernizar su arsenal nuclear desde que sus gestiones diplomáticas con Trump se vinieron abajo en 2019. El presidente norcoreano declaró en septiembre que aún tenía “buenos recuerdos personales” de Trump, pero instó a Estados Unidos a retirar su exigencia de que Corea del Norte se desnuclearice como condición previa para reanudar la diplomacia.


