El alcalde Enrique Rivas Cuéllar anunció este lunes 2 que los secretarios, directores y regidores, donarán el 25 por ciento de su salario de este mes, para apoyar a las familias que resultaron afectadas por las inundaciones de la semana pasada.
Con esta donación se recaudará alrededor de 750 mil pesos, aportados por unos 120 funcionarios municipales
En una segunda acción, se gestiona ante la Secretaría de Gobernación que Nuevo Laredo sea declarado zona de desastre natural para tener acceso a recursos de programas federales.
Estos recursos que se reúnan son insuficientes para atender todas las necesidades, habrá que establecer prioridades.
Pero además, hay que ver qué bienes muebles afectados por el agua se pueden rescatar, porque eso de que se perdió todo, desde estufa, refrigerador, sala, comedor, entre otros, se tiene que revisar, en los casos en los que se va a apoyar a las familias. Muchos de estos muebles se pueden rescatar secándolos, desde colchones, salas, ropa etc. Otros como los refrigeradores se pueden reparar y lo mismo pasa con otros artículos electrónicos como aparatos de aire acondicionado, abanicos de techo, etc.
Las inundaciones fueron una tragedia, pero a la culpable, la naturaleza, no se le puede llamar a cuentas y habrá que establecer un plan de contingencias para futuros desastres. En la colonia del Issste se tendrá que construir puentes elevados en los dos arroyos que hay, para que las familias no queden incomunicadas.
También se debe limpiar el arroyo El Coyote, que presenta tramos donde abunda el carrizo, escombro y basura y eso dificulta la fluidez del agua de lluvia.
Hay mucho trabajo por hacer para reducir el impacto de una nueva inundación, que puede presentarse dentro de 10 años o el próximo año, o dentro de unos meses, no sabemos, pero igual se debe hacer.
En otro tema, Enrique Garza sigue promoviendo el deporte. El fin de semana se fue al juego de los Bravos y regaló balones entre los aficionados. Y así lo hace con mucha frecuencia, para lo cual visita ligas de futbol, de beisbol, o asiste a las funciones de lucha libre o de box y apoya a los deportistas de la forma en que su bolsillo se lo permite. Lo hace con la mejor de las intenciones, pero además no lo hace de ahorita, sino de hace varios años. Ojala que algún día este trabajo tenga una recompensa. Se la ha ganado.


