Estoy hablando del PRI, partido que ha gobernado nuestro país por más de 8 décadas, tan solo con 12 años de pausa por los gobiernos PANistas, y que si bien se podrían contar múltiples controversias, debo reconocer que han mantenido estabilidad en un país tan diverso como el nuestro.
Este partido hoy se enfrentará a uno de sus más grandes retos, después de la transición Zedillista/Foxista, y me refiero a los candidatos independientes que hasta el día de hoy sumaban 80 ciudadanos que habían solicitado su registro.
Este aspecto amerita un párrafo completo, ya que si bien el Bronco o Margarita jamás podría considerarlos como independientes, definitivamente desvarían y dividirán el voto. Pero qué pasa con candidatos como Kumamoto o el mismísimo Ferriz de Con. Hoy no podemos minimizar el poder de las redes sociales que lograron que el candidato independiente de Jalisco, ese joven por el cual ni Priistas o Panistas consideraron digno contrincante, pero que los hizo despertar de un brinco al alcanzar el mayor número de votos en las elecciones de Jalisco.
Y hablando de realidades, también aclarar que para poder hacer efectiva esta campaña, cada candidato independiente deberá recabar un promedio de 7,000 firmas por día durante los siguientes 120 días, en por lo menos 15 estados, lo cual, por cierto, no es cosa sencilla.
Pues bueno, hoy debo comentar que si bien el PRI no cuenta con un candidato de abolengo, me parece que el secretario de Hacienda podría sin duda hacer que López Obrador perdiera el sueño, ya que debo aclarar que José Antonio Meade no tiene afiliación política, lo que hoy, le favorecería, ya que es el único que se ha mantenido en la cúpula política de dos sexenios gobernados por partidos diferentes.
Lamentablemente no tengo una bola de cristal que me permita decirles que estaremos viviendo dentro de un año, pero… lo que sí puedo adelantarles es que será sin lugar a dudas, la contienda electoral más compleja de los últimos tiempos, lo cual elevará fricciones y por consecuencia, la temperatura de nuestro país, y debemos estar preparados para que se repita la historia de un ganador que no obtiene la mayoría absoluta, pero que todos los mexicanos habremos de actuar de forma madura para que nuestro país salga adelante, entendiendo que dependerá de cada uno de nosotros que ejemplo queremos dejarles a nuestros hijos y nietos.


