Colapsada la popularidad del Presidente, con 46.5 por ciento, y convertido el Covid-19 en el tema de moda, a Andrés Manuel López Obrador no le queda otra alternativa que armar una nueva caja china que le permita recuperar la confianza de su base clientelar.
Y esa caja china es el ex presidente Enrique Peña Nieto y su ex mujer, la actriz Angélica Rivera, que hizo uso y disfrute de los recursos públicos durante el sexenio en que fue la primera dama.
Tanto la Unidad de Inteligencia Financiera como la Secretaría de la Función Pública habrían iniciado esta semana una investigación sobre las cuentas y movimientos financieros de la pareja para intentar someterlos a juicio.
Una acción de esta naturaleza aplicada al inicio del sexenio, hubiese tenido un gran impacto en la imagen de López Obrador, como en su tiempo tuvo la detención de Joaquín Hernández Galicia con Carlos Salinas; de Raúl Salinas con Ernesto Zedillo; o Elba Esther Gordillo, con Enrique Peña Nieto.
El problema para López Obrador es que la doble crisis que vive el país reclama su atención y dedicar tiempo a perseguir a Enrique Peña Nieto suena a una vulgar venganza, como en su tiempo fueron las detenciones de Hernández Galicia, Raúl Salinas y Elba Esther Gordillo. A los tres ciertamente los precedía la mala fama de bandidos, pero los expedientes judiciales por los cuales los sometieron a juicio fueron mal fabricados y cuando finalmente se les dejó en libertad, todo mundo supo que fueron víctimas de las venganzas personales de Salinas, Zedillo y Peña. No se buscaba justicia, sino venganza.
Detener en estos momentos a Peña Nieto es convertirlo en víctima y si un partido lo arropa, va a sacar mucha ventaja.
Más impactante sería que López Obrador emprenda acciones legales contra un personaje de la 4T. Eso demostraría que el combate a la corrupción no es pura saliva, como lo ha sido hasta ahora y enviaría el mensaje a propios y extraños de que llegó el momento de hacer las cosas bien. Pero hasta ahora no hay voluntad política para gobernar con seriedad.
Mientras tanto, el diputado Félix Fernando García Aguiar entregó paquetes de protección sanitaria a las autoridades de salud de la frontera chica.
Los paquetes contienen gorro, un par de botas antiderrapantes, un cubrebocas, un pantalón y una filipina.
Los paquetes los recibió el doctor César Gómez Leal, responsable de la Jurisdicción Sanitaria IX quien los distribuirá a médicos y enfermeras para su protección.


