Hace algunas semanas como aquí mismo se los anticipé y que esta semana el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) después de casi 2 meses, por fin entregó la constancia de mayoría, al candidato de PRI-PANAL-PV-PEZ, lo que hace oficial que Alfredo del Mazo ya sea gobernador electo en el Estado con mayor población de nuestro país, y que durante muchos años, sirvió como termómetro electoral.
Después de recibir su constancia del Mazo aseguró que en el 2018 se repetirá la fórmula, es decir, la suma del PRI con gran parte de los pequeños partidos, en búsqueda de mantenerse en la Presidencia. Este hecho no dejo quietos ni un momento a PRD, MORENA o al PAN, presentaron cada uno por su parte impugnaciones, tratando de que sea anulada la elección (hecho prácticamente imposible), aunque nadie puede culparlos, ya que efectivamente saben que es muy probable que sea “una bola de cristal” lo que está ocurriendo en el Estado de México, y que así como este 16 de septiembre asumirá una vez más el partido que ha mantenido por casi 80 años el gobierno en el Estado de México, pueda ser la “visión” de un futuro próximo en Los Pinos.
Hace algunos años el Lic. Arturo Montiel, tío y padrino político de nuestro actual Presidente gobernaba el Estado de México, y hoy es primo del Presidente el Gobernador electo, por ello digo que todo vuelve a quedar en familia, sin embargo, espero que sea el amor a su lugar de origen, y no la búsqueda del poder lo que prevalezca en ellos. La realidad es que en esta elección del Estado de México, tenemos más votos nulos que diferencias entre el primero y segundo lugar, y donde vemos que partidos pequeños están haciendo diferencia en las elecciones, ya que hacen que la balanza se incline hacia uno u otro lado.
No puedo anticiparme, sin embargo me parece que aquel partido que logra hacer mayor numero de alianzas, será aquel quien ocupará Los Pinos. Pero… como cada semana reitero, dependerá de cada uno de nosotros, de nuestras familias y de nuestra responsabilidad como ciudadanos, el resultado, no de un gobierno, sino del País que les dejaremos a nuestros hijos.


