No serán 700 mil, como aseguraron los mal pensados, sino solo 500 mil pesos los que recibirán como aguinaldo cada uno de los 500 diputados federales.
De esos 500 diputados, ninguno de ellos, destinará su aguinaldo para causas nobles, como apoyar con becas a los jóvenes, como lo propuso la lideresa nacional del PRD Alejandra Barrales.
Y mientras los diputados se aprobaron este auto-aguinaldo, a los asalariados les dieron un “regalazo”, al aumentar los salarios mínimos de 73 a 80 pesos diarios, o lo que es lo mismo, 4 dólares diarios, 28 al mes. Cuando el señor Donald Trump se entere de este sueldo de 4 dólares diarios entenderá porque muchas empresas estadounidenses deciden operar en México.
Esto de los aguinaldos a los diputados ha provocado enojo entre la sociedad, porque mientras al ciudadano de a pie se le pide prepararse para un 2017 que será difícil en cuestiones económicos, los legisladores se blindan para pasar un año cachetonamente. Por eso el periodista Ricardo Alemán escribió en una de sus más recientes colaboraciones que con este auto-aguinaldo los diputados: “! No tienen m…!”. Esa frase encierra el enojo ciudadano, pero por supuesto, no va a pasar nada, los diputados no van a dar marcha atrás, no van a rebajarse el aguinaldo y en una de esas se enojan y en vez de 500 mil se autorizan un millón, nada más para que dejen de criticarlos.
En otro tema, será hasta principios del 2017 cuando el Comité Directivo Estatal del PAN emita la convocatoria para la renovación de los 43 comités municipales.
Rafael Pedraza, ante los triunfos que logró el partido en el 2013 y 2016, se ha ganado el derecho a reelegirse, en el supuesto de que esté interesado en ello.
El PAN viene de un proceso ganador. Esa estructura que operó el proceso electoral y ganó, debe mantenerse y mejorarse con la inclusión de personajes que le sepan y entiendan a la política.


