La salida de una panista podría no ser noticia si se tratara de una integrante más, pero… cuando se trata de alguien que ha militado desde hace más de treinta años, que ha ocupado altos cargos en el partido, que ha sido primera dama de un país, y hoy una contendiente más hacia la Presidencia de la República, definitivamente es una noticia que mueve la política nacional.
Desde mi muy humilde punto de vista podría tratarse desde dos perspectivas, la primera y tal vez demasiado evidente, una ruptura del hoy dirigente del partido, que permite que una persona como Margarita Zavala salga de su partido, debilitándolo aún más. Y la siguiente… que solo sustento por mis malos pensamientos, ya pudiera tratarse de un plan perfectamente orquestado, donde… al ver un partido debilitado, un sistema político que se está orientando a los candidatos independientes, en este tejido de telaraña, estén orquestando un golpe maestro, donde el capital político del PAN sea capitalizado a la víctima, (en este caso Margarita Zavala) y se mire a Margarita como la heroína del cuento que rompe con los esquemas partidistas.
Llámenme mal pensado, pero… no puedo creer que una persona tan inteligente como Anaya o la misma Margarita tomen decisiones solo por malos entendidos, y digo, si le funcionó al “Bronco” en Nuevo León, por qué no habría de funcionarles a ellos.
Pero será hasta el día 1 de julio del 2018 que sabremos cual fue la verdadera historia. Me atrevo a decir qué si Margarita logra la presidencia, me quitaré el sombrero ante esta estrategia, o bien si Andrés Manuel, por fin pueda entrar por la puerta principal a los Pinos y al Palacio Nacional, diré que: “El que persevera alcanza” y, por último, que el PRI, se mantenga en los Pinos.
Bueno, pues no nos queda más que trabajar, hacer conciencia de nuestro papel como mexicanos, y que ya sea con Margarita, con Andrés Manuel o con quien el PRI designe, será de nosotros la responsabilidad de hacer que nuestro país sea digno de nuestros hijos.


