MADRID (AP) — El primer encuentro de Jude Bellingham como titular desde el 1 de febrero no fue suficiente para generar una reacción positiva del Real Madrid, que empató el viernes 1-1 con el Girona y dejó escapar la oportunidad de meter presión al Barcelona, líder de La Liga.
Bellingham fue sustituido a los 10 minutos en un partido contra el Rayo Vallecano y posteriormente se perdió nueve compromisos del club blanco, incluidas las dos victorias sobre el Manchester City que llevaron al Real Madrid a los cuartos de final de la Liga de Campeones.
El inglés había disputado tres apariciones como suplente en los tres partidos anteriores del Madrid, pero fue titular contra el Girona en un duelo que el equipo local necesitaba ganar para recortar la ventaja de siete puntos del Barça.
En cambio, el Madrid terminó la noche lamentando oportunidades desperdiciadas. así como una aparente falta al francés Kylian Mbappé dentro del área en el descuento.
“Para mí es un penalti aquí y en la luna, y es una más, otra más y otra semana más. Es lo que tenemos y es lo que hay”, protestó el técnico madridista Álvaro Arbeloa. “Ni lo entiendo yo ni creo que nadie, cuando entra el VAR, imagino que cuando viene, bien… es clarísima”.
Federico Valverde puso al Madrid 1-0 a los seis minutos del segundo tiempo, cuando el portero del Girona dejó que un disparo de larga distancia por parte del uruguayo se le escurriera entre las manos. Pero el cuadro visitante no tardó en igualar el marcador después de que el mediocampista francés Thomas Lemar clavó un potente remate desde fuera del área.
Bellingham se retiró poco después, pero ni su reemplazo Arda Guler, ni ninguno de los otros cuatro cambios dispuestos por Arbeloa pudieron darle al Madrid y a los 70.000 aficionados presentes los tres puntos que ansiaban.
Como tantas veces esta temporada, el Madrid no pudo transformar la presión en ocasiones de claridad y volvió a mostrarse vulnerable atrás.
El resultado llegó poco después de las derrotas 2-1 ante el Mallorca en La Liga y en casa frente al Bayern Munich en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones.
“Para ganar a cualquier equipo necesitamos dar el 200%, no somos capaces de ganar al 90%, si no, te pueden pasar accidentes como los que estamos teniendo de manera demasiado continuada”, enfatizó Arbeloa. “Allí en Múnich, con la renta que tienen y jugando en su campo, es normal que se vean favoritos, pero van a tener enfrente unas camisetas blancas, un escudo redondo y estoy seguro que vamos a plantear mucha batalla”.
El Girona se mantuvo en el 12º puesto.


