MASCATE, Omán (AP) — Irán y Estados Unidos sostuvieron conversaciones indirectas en Omán el viernes, las cuales parecían volver al punto de partida sobre cómo abordar las discusiones sobre el programa nuclear de Teherán. Pero por primera vez, Estados Unidos llevó a la mesa a su principal comandante militar en Oriente Medio.
La presencia del almirante de la Marina estadounidense Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, en las conversaciones en Mascate, la capital de Omán, sirvió como un recordatorio de que el portaaviones USS Abraham Lincoln y otros buques de guerra se encuentran ahora frente a la costa de Irán en el mar Arábigo.
El presidente estadounidense Donald Trump dijo que Estados Unidos había tenido conversaciones “muy buenas” sobre Irán y que se planeaban más para principios de la próxima semana. Pero añadió que si no se llegaba a un acuerdo sobre su programa nuclear, “las consecuencias serían muy graves”.
“Irán parece tener muchas ganas de querer llegar a un acuerdo, como debería”, aseveró Trump a los periodistas a bordo del avión Air Force One mientras se dirigía a su club de golf en Florida el viernes por la noche. Insinuó que Irán estaba dispuesto a “hacer más” que en conversaciones anteriores, pero no dio detalles.
Cuando se le preguntó cuánto tiempo estaba dispuesto a esperar por un acuerdo, Trump respondió: “Tenemos mucho tiempo. Si recuerdan Venezuela, esperamos un tiempo. No tenemos prisa”. Estados Unidos acumuló un gran contingente militar en el mar Caribe en los meses previos a una redada estadounidense que capturó al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro en enero.
Trump ha emitido amenazas contra Irán
Trump ha amenazado repetidamente con usar la fuerza para obligar a Irán a llegar a un acuerdo sobre el programa tras enviar el portaaviones a la región debido a la represión de las protestas en Irán, en las que murieron miles de personas y decenas de miles más fueron arrestadas.
Las naciones árabes del Golfo Pérsico temen que un ataque pueda desencadenar una guerra regional que también las arrastre a ellas.
Esa amenaza es real: las fuerzas estadounidenses derribaron un dron iraní cerca del Lincoln e Irán intentó detener un barco con bandera estadounidense en el Estrecho de Ormuz pocos días antes de las conversaciones del viernes en este sultanato, ubicado en el extremo oriental de la Península Arábiga.
“Hemos señalado que las conversaciones nucleares y la resolución de los principales problemas deben llevarse a cabo en un ambiente tranquilo, sin tensiones y sin amenazas”, dijo más tarde a los periodistas el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi.
“El requisito previo para cualquier diálogo es abstenerse de lanzar amenazas y presiones”, agregó.
Araghchi dijo que los diplomáticos regresarían a sus capitales, señalando que esta ronda de negociaciones había terminado. La parte estadounidense fue representada por el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, y por Jared Kushner, yerno de Trump.
El ejército estadounidense publicó fotos en X del grupo de portaaviones Lincoln navegando en el mar Arábigo mientras aviones volaban por encima, acompañadas por el mensaje: “Paz mediante la fuerza”.
El principal diplomático iraní ofrece una nota positiva
Araghchi ofreció un optimismo cauteloso mientras hablaba en una entrevista en vivo desde Mascate en la televisión estatal iraní. Describió las conversaciones del viernes como a desarrollarse en múltiples rondas y dijo que se centraron, principalmente, en encontrar un marco para futuras negociaciones.
“Realizaremos consultas con nuestras capitales sobre los próximos pasos, y los resultados se comunicarán al ministro de Relaciones Exteriores de Omán”, declaró Araghchi.
“La desconfianza que se ha desarrollado es un desafío serio para las negociaciones”, dijo el diplomático. “Debemos abordar este problema primero, y luego entrar en el siguiente nivel de negociaciones”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, quien supervisó distintas rondas de negociaciones antes de que Israel lanzara su guerra de 12 días contra Irán en junio, calificó las conversaciones como “útiles para aclarar el pensamiento iraní y el estadounidense e identificar áreas para un posible avance”.
Inicialmente, se esperaba que las conversaciones se llevaran a cabo en Turquía en un formato en el que también habrían participado países de la región, y se habrían abordado temas como el programa de misiles balísticos de Teherán, algo que Irán aparentemente rechazó en favor de centrarse sólo en su programa nuclear.
Antes de la guerra de junio, Irán había enriquecido uranio hasta un 60% de pureza, un corto paso técnico antes de alcanzar los niveles de grado armamentístico. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) había dicho que Irán era el único país del mundo que enriquecía uranio a ese nivel y que no tenía una bomba atómica.
Irán ha rechazado las solicitudes del OIEA para inspeccionar los sitios bombardeados en la guerra de junio, lo que aumenta las preocupaciones de los expertos en no proliferación de armas nucleares. Incluso antes de eso, Irán ha restringido las inspecciones del organismo desde la decisión de Trump en 2018 de retirar unilateralmente a Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 con las potencias mundiales.
El palacio omaní, sede de las conversaciones
En las conversaciones del viernes se llevaron a cabo reuniones en persona en un palacio cerca del aeropuerto internacional de Mascate, utilizado en 2025 por Omán en conversaciones anteriores entre Irán y Estados Unidos. Periodistas de The Associated Press vieron a funcionarios iraníes primero en el palacio y luego regresando a su hotel antes de que los estadounidenses llegaran por separado.
Sigue sin estar claro qué términos está dispuesto a negociar Irán en las conversaciones. Teherán ha sostenido que en estas conversaciones sólo se abordará su programa nuclear. Sin embargo, el canal de noticias satelital Al Jazeera informó que diplomáticos de Egipto, Turquía y Qatar ofrecieron a Irán una propuesta en la que Teherán detendría el enriquecimiento durante tres años, enviaría su uranio altamente enriquecido fuera del país y se comprometería a “no iniciar el uso de misiles balísticos”.
Rusia ha señalado que está dispuesta a aceptar el uranio, pero Irán ha descartado la posibilidad de cancelar el programa o enviar el uranio fuera del país.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, había dicho el miércoles que las conversaciones necesitaban incluir todos esos temas.
EEUU impone nuevas sanciones a Irán
Poco después de las conversaciones del viernes, el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado de Estados Unidos anunciaron una nueva ronda de sanciones contra 14 buques petroleros que, según Estados Unidos, se utilizan para intentar evadir sanciones, así como a 15 empresas comerciales y dos ejecutivos de negocios.
Trump también firmó una orden ejecutiva que dice que “podría” imponer aranceles de 25% a bienes de países que compren petróleo a Irán. La orden no impone específicamente aranceles, sino que le da al presidente la base legal para imponerlos a partir del sábado.
Señala que los aranceles pueden eliminarse si Irán o los compradores extranjeros de su petróleo se alinean con los intereses de Estados Unidos en temas de seguridad nacional, política exterior y economía.
En el último mes, Estados Unidos también ha impuesto sanciones contra el ministro del Interior de Irán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y varios otros líderes involucrados en la represión de las protestas del mes pasado en Irán.


