TEL AVIV, Israel (AP) — Siete petroleros se incendiaron o resultaron dañados en el estrecho de Ormuz durante la noche tras ser alcanzados por Irán o chocar con minas navales, afirmó Teherán el jueves, una cifra muy alta en un clima de tensión por temores a que se reanude la guerra total.
Quedan pocos días para las reñidas elecciones de Israel, en las que el primer ministro Benjamin Netanyahu podría perder el poder, y se acercan las elecciones legislativas de mitad de mandato del próximo mes en Estados Unidos, en las que los altos precios vinculados a la guerra han desatado la ira de los votantes, y se teme una reanudación de los enfrentamientos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
“Netanyahu quiere atacar a Irán, eso ni siquiera está en duda”, dijo a The Associated Press Danny Citrinowicz, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel y exespecialista en Irán en los servicios militares y de inteligencia de Israel.
Acusó a Israel de precipitarse a otra ronda de enfrentamientos con Irán sin renovar su estrategia. Si Netanyahu obtiene una victoria clara en las elecciones del 27 de octubre, afirmó, un ataque está casi garantizado.
Es probable que los principales candidatos de la oposición se centren primero en asuntos internos, pero la región va en camino a “otra escalada cinética”, opinó Citrinowicz.
Irán repite amenaza de atacar bases estadounidenses en la región
La televisora estatal iraní reportó los ataques más recientes contra barcos, que AP no pudo confirmar de manera independiente. El reporte citó a la fuerza naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, que volvió a amenazar con atacar bases militares estadounidenses en la región si Washington sigue ayudando a guiar a los mercantes a través del estrecho.
El informe no mencionó víctimas. Irán sigue afirmando que controla la vía marítima, un punto central de presión en cualquier conversación con Estados Unidos sobre la guerra.
Octubre ha sido el mes con más ataques reportados contra el transporte marítimo comercial desde marzo, en las primeras semanas de la guerra, según la agencia militar británica Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO, por sus siglas en inglés). El observatorio no reportó los ataques más recientes, pero ha señalado una nueva reticencia de algunos transportistas a reportar incidentes.
Los productores de petróleo han encontrado formas de mantener el flujo de crudo, según los expertos, pero a un costo creciente.
Petroleros siguen navegando pese a los ataques
Los petroleros siguen transportando combustible a través del estrecho de Ormuz bajo protección militar estadounidense pese al reciente aumento de los ataques, según datos de transporte marítimo y la empresa de análisis Lloyd’s List Intelligence.
Los operadores de petroleros dispuestos a arriesgar el viaje han estado trasladando petróleo de productores del Golfo Pérsico a través del estrecho por la noche con sus sistemas de localización y teléfonos móviles apagados, utilizando un carril protegido por Estados Unidos cerca de la costa de Omán. Esos petroleros transfieren el petróleo a otros petroleros que esperan en el golfo de Omán para su envío a clientes en Asia.
Esos “operadores activos del Golfo muestran pocas señales de retirarse” pese a 28 disparos contra barcos en octubre, la cifra más alta desde el inicio de la guerra, dijo Lloyd’s en un seminario web el jueves.
El llamado “traslado oscuro”, supervisado por el Comando Central de Estados Unidos, ha ayudado a mantener los envíos de petróleo desde el Golfo en niveles aproximadamente previos a la guerra, pero con altos costos en tiempo, dinero y vidas de marineros. Las tarifas spot de fletamento de petroleros se han disparado a cientos de miles de dólares al día, mientras que las transferencias de barco a barco pueden tardar varios días.
Irán dice que está abierto a la diplomacia pero también a la autodefensa
El principal diplomático de Irán, Abbas Araghchi, afirmó el miércoles que Teherán mantiene una cauta apertura a la diplomacia, pero está listo para defenderse.
Irán ha advertido que ha aprendido importantes lecciones militares de la guerra que comenzó con ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. En los últimos días, Teherán ha indicado que podría ampliar los objetivos para incluir infraestructura como cables submarinos y centros de datos.
Estados Unidos, por su parte, está enviando más recursos militares a la región, incluido un tercer portaaviones y miles de soldados, para sumarse a la mayor fuerza de buques de guerra y aeronaves estadounidenses en Oriente Medio en décadas.
Los mediadores, mientras tanto, han estado intentando que Washington y Teherán regresen a conversaciones formales.
Irán sigue promoviendo su propuesta más reciente, que pondría fin a la guerra y abriría por completo el estrecho en el plazo de una semana si Estados Unidos cumple varias condiciones. Esas condiciones, que incluyen poner fin al bloqueo estadounidenses a los puertos iraníes, reflejan los términos del acuerdo que se desmoronó a los pocos días de que Washington y Teherán lo firmaran en junio.
El presidente estadounidense Donald Trump rechazó esa propuesta más reciente de siete días, a finales de septiembre pero ambas partes han reconocido que han continuado las conversaciones indirectas.
Lo que está en juego es aún mayor si se reanuda la guerra total
Reanudar una guerra total volvería a poner en peligro a civiles en toda la región y complicaría las entregas globales de petróleo, gas natural y productos relacionados como fertililizantes desde la región, lo que a su vez probablemente provocaría otro repunte de los precios.
El jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, reconoció esta semana que la República Islámica sufrirá bajo un prolongado bloqueo estadounidense. Pero el dolor económico y el colapso estratégico no son lo mismo, añadió, según la agencia estatal iraní IRNA.
Ahora el panorama del conflicto se ha ampliado con el reciente aumento de los combates entre los hutíes respaldados por Irán en Yemen y Arabia Saudí. El reino saudí respalda a una coalición de fuerzas con el gobierno de Yemen reconocido internacionalmente que está combatiendo a los rebeldes.
Los repetidos ataques mortales de los hutíes contra aeropuertos y otras instalaciones dentro de Arabia Saudí han presionado al estrecho aliado de Estados Unidos, que ha buscado ayuda militar.
La escalada también ha amenazado un corredor marítimo crucial, el estrecho de Bab el-Mandeb, en el extremo sur del mar Rojo.


