LIMA.- El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, autor de “Un mundo para Julius”, “Tantas veces Pedro” y “La vida exagerada de Martín Romaña”, falleció en Lima a los 87 años.
La Casa de la Literatura Peruana, una entidad oficial difusora de la literatura local, lamentó su muerte como la pérdida de “una de las voces más representativas de la literatura peruana contemporánea”. El Instituto Cervantes indicó a su vez, en su cuenta de X, “nos despedimos de él con admiración y agradecimiento”.
Bryce nació en 1939 en una familia de banqueros cuyo tatarabuelo materno fue un cuestionado expresidente, José Echenique (1851-1855), a quien el mismo escritor consideró “un desastre”. Trazó un camino literario que retrató de forma crítica la alta burguesía local. Tras educarse en internados británicos en Lima y estudiar Derecho y Letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, emprendió en 1964 un viaje a Europa.
En ese continente ejerció la docencia por décadas en distintas universidades de Francia, pero también en Estados Unidos. A fines de la década de 1990 regresó a vivir a Perú.
La contribución de Bryce a las letras en Hispanoamérica fue grande. Recreó una prosa basada en la oralidad y en tono de confesión a diferencia de la narrativa de los escritores del llamado Boom Latinoamericano caracterizada por estructuras complejas, realismo mágico y retratos de dictadores.
“Un mundo para Julius”
Su consagración llegó con la novela “Un mundo para Julius”, publicada en 1970, donde desde la perspectiva de un niño solitario de una familia rica limeña, rodeado de empleados domésticos, muestra de forma afilada las contradicciones de la burguesía peruana.
“Un mundo para Julius” fue elegida como la mejor novela peruana de todos los tiempos en una encuesta entre 80 escritores y críticos peruanos realizada por la revista Debate; también ganó el Premio Nacional de Literatura de Perú en 1972 y fue galardonada como la mejor novela en Francia en dos años después. La directora Rossana Díaz Costa la adaptó al cine en 2021, en un filme protagonizado por Liliana Alegría, Fernando Bacilio, Rodrigo Barba Pinillos y Fiorella de Ferrari.
“Perú no se entendería igual sin ‘Un mundo para Julius’ y tantas otras de sus obras”, señaló el Instituto Cervantes el martes.
Bryce dijo en 2024 a la radio local RPP que en su niñez estuvo rodeada de empleados. Recordó que su niñera Rosa Bazán usaba una frase que copió para titular una de sus novelas: “Dándole pena a la tristeza”. Cuando ella murió viajó a Celendín, su pueblo, “para saber dónde nacía la bondad en este mundo”, comentó.
También escribió las novelas “Tantas veces Pedro” de 1977, “La vida exagerada de Martín Romaña” de 1981, y “El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz” de 1985. En ellas Bryce construyó una especie de antihéroe latinoamericano exiliado a voluntad en Europa con tintes de melancolía y recuerdos de su patria.
El escritor comentó que el título de su primera obra, el libro de cuentos, “Huerto cerrado” de 1968 lo sugirió su amigo el cuentista peruano Julio Ramón Ribeyro debido a su atmósfera “claustrofóbica y sin salida”. Otros libros de cuentos suyos son “La felicidad ja, ja” de 1974 y “Magdalena peruana y otros cuentos” de 1986.
La casa real española dijo en X que la voz literaria de Bryce “acompañó a generaciones de lectores y enriqueció la narrativa en español”. La oficina del presidente interino José María Balcázar lo consideró como “una de las figuras más brillantes” de la literatura peruana.
En 2002 ganó el Premio Planeta y el Premio Grinzane Cavour. En 2012 se le otorgó el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances en Guadalajara, para reconocer su vida dedicada a las letras, a pesar haber sido sentenciado por plagios periodísticos que ensombrecieron su obra sus últimos años.
En 2009 un tribunal peruano condenó a Bryce a pagar una multa por plagiar 16 artículos periodísticos de 15 autores diferentes.


