WASHINGTON (AP) — Las fuerzas armadas de Estados Unidos informaron que mataron a seis hombres el domingo en un ataque contra una embarcación que presuntamente llevaba drogas en el Pacífico oriental, parte de su campaña contra supuestos traficantes.
Con esta ofensiva el número de muertos se elevó a cuando menos 157 desde que el gobierno del presidente Donald Trump comenzó a atacar en septiembre a quienes denomina “narcoterroristas” en pequeñas embarcaciones.
Al igual que en la mayoría de los comunicados militares sobre los más de 40 ataques conocidos en el Pacífico oriental y el mar Caribe, el Comando Sur de Estados Unidos indicó que apuntó contra presuntos narcotraficantes a lo largo de rutas de contrabando conocidas. Las fuerzas armadas no aportaron pruebas de que la embarcación transportara drogas. Publicaron un video en la red social X en el que se veía una lancha pequeña explotar mientras flotaba en el agua.
Trump ha dicho que Washington está en un “conflicto armado” con los cárteles en América Latina, y ha justificado los ataques como una agudización necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos. Pero su gobierno ha ofrecido pocas pruebas que respalden sus afirmaciones de que está matando a “narcoterroristas”.
Al reunirse con mandatarios latinioamericanos el sábado, Trump los alentó a sumarse a Estados Unidos para emprender acciones militares contra los cárteles del narcotráfico y las pandillas transnacionales, y sostuvo que representan una “amenaza inaceptable” para la seguridad nacional de la región.
En aras de ese objetivo, Ecuador y Estados Unidos realizaron operaciones militares la semana pasada contra grupos de crimen organizado en el país sudamericano.
Con la reunión del sábado, Trump buscó demostrar que sigue comprometido con centrar la política exterior de la Casa Blanca en el hemisferio occidental, incluso mientras libra una guerra contra Irán que ha tenido repercusiones en todo Oriente Medio.
Los críticos han cuestionado la legalidad en general de los ataques contra embarcaciones, así como su eficacia, en parte porque el fentanilo detrás de muchas sobredosis mortales suele traficarse hacia Estados Unidos por tierra desde México, donde se produce con sustancias químicas importadas de China e India.
Los ataques contra embarcaciones también suscitaron duras críticas, tras revelarse que las fuerzas armadas mataron a sobrevivientes del primer ataque con una ofensiva posterior. El gobierno de Trump y muchos legisladores republicanos afirmaron que ello fue legal y necesario, mientras que legisladores demócratas y expertos jurídicos señalaron que las muertes fueron asesinatos, si no es que un crimen de guerra.


