Nuevo Laredo, Tam.- Transportistas de Nuevo Laredo se sumaron al paro nacional indefinido del autotransporte de carga, convocado de manera conjunta por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) a nivel nacional y otras organizaciones del sector, como parte de una movilización para exigir soluciones a los problemas que enfrenta la actividad transportista en México.
Ricardo Pillado Herrejón, delegado de CANACAR en Nuevo Laredo, informó que la manifestación se desarrolla de manera pacífica, con la participación de operadores y representantes de distintas asociaciones, entre ellos Fernando Carbajo, delegado de INDECO en esta ciudad.
“Estamos aquí manifestándonos de forma pacífica, porque el autotransporte de carga ya no aguanta más, porque el gobierno sabe nuestras principales exigencias que sería el fortalecimiento de la seguridad en las carreteras ante los robos de tractocamiones y mercancías, las agresiones contra operadores, los secuestros y los asesinatos que, a nosotros como transportistas y nuestros choferes, que están en condiciones de vulnerabilidad”, expresó Pillado Herrejón.

Pillado Herrejón aseguró que, en lo que va de 2026, se han registrado 15 asesinatos de conductores, cifra que utilizó para insistir en la urgencia de atender la violencia que afecta al gremio.
Asimismo, rechazó que las movilizaciones busquen conservar privilegios y sostuvo que los transportistas demandan condiciones de seguridad y competencia equitativa para continuar trabajando.
Otro de los puntos señalados fue el costo de recuperar unidades robadas, debido a los trámites y gastos relacionados con grúas y corralones.
El delegado de CANACAR pidió establecer tarifas públicas, transparentar los cobros y simplificar los procedimientos para liberar los vehículos recuperados, pues afirmó que las demoras pueden prolongarse durante varios meses y generar gastos de cientos de miles de pesos.
También cuestionó las condiciones de diversas carreteras, incluidas vías de cuota, por los daños que, aseguró, provocan en las unidades y los riesgos que representan para los operadores, en particular, mencionó tramos de las rutas Nuevo Laredo-Monterrey y La Gloria-Nuevo Laredo, además de otras carreteras del país, para solicitar una mayor inversión en mantenimiento y reparación.
A estas inconformidades se suman, de acuerdo con el representante, el costo del diésel y la eliminación de estímulos fiscales que apoyaban la operación del autotransporte, factores que, señaló, incrementan los gastos de las empresas y complican la continuidad de sus actividades.
Los participantes también demandan una respuesta efectiva de las autoridades en materia de vigilancia carretera y atención a emergencias, al considerar que la presencia de corporaciones en determinados puntos no garantiza una cobertura suficiente en el resto de las rutas.
Con este paro nacional indefinido, las organizaciones transportistas buscan que sus planteamientos sean atendidos y que se establezcan medidas concretas para mejorar la seguridad, reducir los costos operativos y garantizar condiciones adecuadas para el traslado de mercancías.
Los representantes reiteraron que la movilización en Nuevo Laredo se realiza de forma pacífica y forma parte de una acción conjunta del sector transportista a nivel nacional.






