LA VILLA DE LOS SANTOS, Panamá.- Los dos potentes sismos que remecieron Panamá dejaron al menos 27 personas heridas, mientras el gobierno declaró estado de emergencia para atender las afectaciones, entre ellas daños en más de 416 viviendas, 419 centros educativos y carreteras, en provincias del centro del país centroamericano. Las autoridades no habían reportado víctimas mortales.
Los sismos, de magnitudes 7,7 y 6,6, causaron el colapso de algunos edificios cerca del epicentro y provocaron evacuaciones en toda la nación. Los sismólogos de la Universidad de Panamá registraron decenas de réplicas, incluidas algunas con magnitudes de 5,8, 5,5 y 5,2.
El primer sismo, que también se sintió en la vecina Colombia, tuvo su epicentro a unos 10 kilómetros (6 millas) al suroeste de la remota comunidad de Pitaloza Arriba, en la provincia central de Herrera, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El movimiento telúrico se originó a una profundidad de 10 kilómetros (6 millas).
En La Villa de Los Santos, una localidad de origen colonial situada a unos 64 kilómetros (40 millas) al noreste del epicentro, se derrumbaron viviendas y una histórica iglesia católica. Las personas que pasaron la noche a la intemperie aguardaban las indicaciones del gobierno sobre los pasos a seguir. Al menos 13 templos católicos resultaron con daños a nivel nacional.
“Llevamos aquí desde la una de la tarde de ayer; no nos hemos movido”, comentó Tony Jiménez, cuya casa sufrió un derrumbe parcial, mientras estaba sentado con sus familiares bajo una carpa. “Fue algo terrible. Puedo decir con absoluta certeza que, en mis 90 años, nunca había vivido algo así. Fue intenso, verdaderamente intenso”.
En Colón, en la costa atlántica, resultaron afectados ocho edificios residenciales que albergan a 40 familias, además de una vivienda, un hospital y el mercado municipal.
Las afectaciones abarcan las diez provincias que conforman Panamá y dos territorios indígenas e incluyen instalaciones de salud, carreteras y sistemas de abastecimiento de agua. Algunas comunidades permanecen incomunicadas por deslizamientos y daños en las vías.
Panamá cuenta con estrictas normas de construcción
Las imágenes de edificios en ruinas y profundas grietas que partían las carreteras en provincias del centro del país aumentaron la inquietud en una región azotada por una serie de terremotos devastadores en los últimos meses.
En junio, dos terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron el estado venezolano de La Guaira, causando la muerte de más de 6.500 personas y dejando a 17.000 sin hogar. En agosto, un sismo de magnitud 7,4 en Colombia cobró la vida de al menos 289 personas.
El saldo notablemente menor en la cercana Panamá podría deberse a las estrictas normas de construcción del país, especialmente las que regulan la edificación de rascacielos en la capital, señaló Carlos Valdés, jefe del Departamento de Sismología de la Universidad Nacional Autónoma de México.
“Han resistido estos embates muy bien”, dijo en alusión a la infraestructura de la capital el presidente José Raúl Mulino el sábado durante un recorrido por la provincia de Los Santos, una de las más afectadas por los sismos. “Todo ha funcionado relativamente bien”, a pesar que el país no tiene una cultura de sismos, agregó.
Omar Smith, del Sistema Nacional de Protección Civil, indicó que los daños se concentraron en las provincias centrales de Coclé, Veraguas, Los Santos y Herrera. Informó que no hubo reportes de daños en la ciudad de Panamá.
Se reportaron varios heridos y colapsos de edificaciones
Smith dijo la víspera que se registraron varios heridos, incluida una persona golpeada por escombros de una estructura que colapsó parcialmente en la ciudad de Penonomé, situada a unos 150 kilómetros (93 millas) de la capital. Confirmó el derrumbe parcial y la aparición de grietas en la catedral ubicada en la plaza principal del distrito, así como daños en el edificio de la gobernación y en el hotel Dos Continentes. Protección Civil reportó en total daños en unos siete hoteles en Coclé y Los Santos.
La iglesia de San Atanasio, en La Villa de Los Santos, colapsó; el templo había sido declarado Patrimonio Histórico Nacional en 1938.
En otras zonas, incluida la provincia de Veraguas, se formaron grandes grietas en las carreteras.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen, en la ciudad de Panamá —uno de los más transitados de la región, con más de 20 millones de pasajeros en 2025—, suspendió temporalmente sus operaciones tras el primer sismo, pero anunció el viernes por la tarde que reabriría sus puertas.
La Autoridad del Canal de Panamá informó que las operaciones continuaban con normalidad a lo largo de esta ruta comercial mundial. Señaló que su prioridad era la seguridad de los empleados, las embarcaciones y las tripulaciones, y que equipos técnicos especializados estaban inspeccionando las instalaciones en busca de posibles daños.
Muchos durmieron en la calle en la capital y en las provincias afectadas
Muchas personas durmieron la noche del viernes y madrugada del sábado en la calle fuera de sus viviendas y edificios en la capital y en zonas de las provincias más afectadas por los sismos mientras se seguían reportando réplicas, incluyendo una de 6,0.
“Acá no hemos dormido nada”, dijo el sábado a la AP la maestra Ilbis Rujano desde la comunidad de Los Boquerones, Veraguas. Aseguró que sus familiares, incluyendo menores de edad, durmieron fuera de la casa por temor a las réplicas.
El último gran terremoto que causó daños generalizados en Panamá ocurrió en 1991. Un sismo de magnitud 7,4, con epicentro en la vecina Costa Rica, dejó 23 muertos, 559 heridos y miles de personas sin hogar en la región fronteriza de Bocas del Toro.
Los terremotos son frecuentes, especialmente a lo largo de la frontera de Panamá con Costa Rica y en su costa del Pacífico, debido a la interacción de varias placas tectónicas, incluidas las placas de Cocos, Nazca y del Caribe. Panamá se encuentra a lo largo del “Cinturón de Fuego”, un arco de 40.000 kilómetros (25.000 millas) de volcanes y fallas geológicas que rodea la cuenca del Pacífico, donde se producen la mayoría de los terremotos del mundo.
Países ofrecen ayuda
Poco después de los sismos, llegaron mensajes de apoyo y ofertas de asistencia desde toda la región. El viernes, Mulino agradeció el respaldo de otros líderes latinoamericanos y señaló que había conversado con los presidentes de Chile, Uruguay y Guatemala, entre otros.
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó el sábado que había movilizado un equipo de respuesta ante desastres para apoyar a las autoridades locales con experiencia en búsqueda y rescate, así como para realizar evaluaciones aéreas y terrestres. El gobierno estadounidense también se comprometió a aportar 5 millones de dólares para ayuda humanitaria.
El Comando Sur de Estados Unidos indicó asimismo que dos helicópteros, con el apoyo de la oficina de control de drogas del Departamento de Estado, habían transportado 2.000 libras (907 kilogramos) de alimentos a comunidades panameñas afectadas por los terremotos.


