RABAT, Marruecos.- La decisión de cambiar el ciclo de la Copa Africana de Naciones a cada cuatro años en lugar de dos no ha sido bien recibida entre los entrenadores del torneo.
Patrice Motsepe, el presidente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), sorprendió a muchos con su anuncio el 20 de diciembre de que la competición, hasta ahora bienal, cambiará en 2028 a un calendario que se alinea con el calendario internacional de la FIFA.
Algunos ven tintes coloniales detrás de la decisión y argumentan que se tomó teniendo en cuenta los deseos europeos en detrimento de los intereses africanos.
“Desde (el primer torneo) en 1957, África ha tenido la Copa Africana cada dos años. Necesitamos respetar a África. No puede ser que Europa decida – los grandes clubes, la FIFA, la UEFA – lo que tenemos que hacer”, señaló el entrenador de Mali, Tom Saintfiet.
Su homólogo egipcio, Hossam Hassan, criticó a la CAF por no defender las perspectivas africanas y preguntó quién realmente se beneficia de la decisión.
“Parece diseñado para los jugadores africanos que están en Europa, cuyos clubes europeos no quieren liberarlos para sus selecciones nacionales. Entonces, ¿en qué trabajaron realmente? Trabajaron en asegurar que la Copa Africana de Naciones no se juegue cada dos años”, señaló Hassan.
Hassan manifestó que creía que las competiciones africanas se estaban adaptando para ajustarse a “las condiciones europeas y servir a los equipos europeos”.
“La FIFA a menudo habla de respeto. El respeto debe aplicarse a todos, a todas las selecciones nacionales del mundo. Es esencial respetar el fútbol africano, incluidas las condiciones de los jugadores, los aficionados y las selecciones nacionales”, señaló Hassan.
El entrenador de Marruecos, Walid Regragui, prefirió centrarse en el impacto que la decisión tendrá en el fútbol africano, diciendo que tenía “puntos buenos y malos”.
Regragui se refirió a los problemas que muchos equipos tuvieron para liberar a sus jugadores de los clubes europeos para jugar en el torneo y sugirió que los jugadores eran subestimados porque se ausentan cada dos años.
“Quizás haya un lado positivo. Tal vez el hecho de que los clubes europeos sepan que un jugador africano solo juega en la Copa Africana de Naciones cada cuatro años hará que les paguen a estos jugadores lo que merecen. Y tal vez confíen más en estos jugadores porque sabrán que es menos probable que los pierdan durante el torneo”, expresó Regragui.
Regragui afirmó que la Copa Africana es “tan fuerte como la Eurocopa”.
“La AFCON cada cuatro años inevitablemente será un evento real que nadie querrá perderse. Hay intereses en todas partes. Mi interés es ver crecer el fútbol africano”, señaló Regragui.
Ninguno de los entrenadores pareció impresionado por la idea de jugar la nueva Liga de Naciones Africanas que Motsepe afirmó sería el equivalente a jugar una Copa Africana cada año. Tampoco habrá Liga de Naciones durante los años de la Copa Mundial de la FIFA.
Motsepe estuvo acompañado por el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, mientras hacía el anuncio. Grafström se refirió a los problemas de programación con la actual Copa Africana, que se retrasó de un torneo de verano para evitar chocar con el renovado Mundial de Clubes de la FIFA.
La programación de la principal competición nacional de África ha sido un problema constante. El torneo actual se suponía que sería en Guinea, pero el país de África Occidental fue despojado del torneo en 2022 cuando la CAF determinó que no tendría la infraestructura y las instalaciones adecuadas. Cada Copa Africana desde 2013 ha sido movida debido a problemas con el anfitrión original.
El entrenador francés Claude Le Roy, quien llevó a Camerún al título de 1988 y más tarde dirigió a Senegal, Congo y Ghana, entre otros, habló sobre los beneficios que traía celebrar una Copa Africana cada dos años en términos de desarrollo.
“No es en absoluto para África. Es para la FIFA”, señaló Le Roy.


