El Dólar
Compra:
$16.50
Venta:
$17.70

Consolida Polonia crecimiento económico histórico y emerge como potencia europea en desarrollo

País pasó de crisis poscomunista a liderazgo regional, impulsado por inversión, educación y apertura al mercado europeo

Rascacielos más modernos flanquean el Palacio de la Cultura y la Ciencia de la era comunista, en primer plano, el 25 de mayo de 2018, en Varsovia, Polonia. (AP Foto/Alik Keplicz, archivo)
AP

POZNAN, Polonia.- Hace una generación, Polonia racionaba el azúcar y la harina, y sus ciudadanos ganaban una décima parte de lo que ganaban los alemanes occidentales. Hoy, la economía del país ha superado a la de Suiza y se ha convertido en la 20ma más grande del mundo, con una producción anual superior a 1 billón de dólares.

Esto es un salto histórico desde las ruinas poscomunistas de 1989-1990 hasta convertirse en un líder del crecimiento europeo, algo que los economistas argumentan que ofrece lecciones sobre cómo llevar la prosperidad a la gente común y que, según el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, debería ser reconocido con la presencia de Polonia en la cumbre del G20 a finales de este año.

Esta transformación se refleja en personas como Joanna Kowalska, ingeniera de Poznan —una ciudad de unos 500.000 habitantes, situada a medio camino entre Berlín y Varsovia—, quien regresó a casa tras cinco años de vivir en Estados Unidos.

“Con frecuencia me preguntan si me pierdo de algo al regresar a Polonia y, para ser sincera, siento que es al revés”, expresó Kowalska. “Estamos por delante de Estados Unidos en muchos ámbitos”.

Kowalska trabaja en el Centro de Supercomputación y Redes de Poznan, que desarrolla la primera fábrica de inteligencia artificial en Polonia y la integra con una computadora cuántica, una de 10 en el continente financiadas por un programa de la Unión Europea.

Kowalska trabajó para Microsoft en Estados Unidos tras graduarse en la Universidad Tecnológica de Poznan, en un empleo que consideraba un “sueño hecho realidad”.

Pero echaba de menos tener un “sentido de misión”, agregó.

“Sobre todo en lo que respecta a la inteligencia artificial, la tecnología empezó a desarrollarse muy rápidamente en Polonia”, apuntó Kowalska. “Así que fue muy tentador volver”.

Salir de la pobreza

La invitación a la cumbre del G20 es mayoritariamente simbólica. Ningún país invitado ha sido promovido a miembro de pleno derecho desde la reunión original del G20 a nivel de ministros de finanzas en 1999, y para que eso suceda se requeriría una decisión consensuada de todos los miembros. Más aún, los países originales fueron elegidos no sólo por su posición en la clasificación de producto interno bruto, sino también por su “importancia sistémica” en la economía global.

Sin embargo, este gesto refleja una realidad estadística: en 35 años —un poco menos de la vida laboral de una persona— el PIB per cápita de Polonia aumentó a 55.340 dólares en 2025, lo que representa el 85% del promedio de la Unión Europea. Eso es un incremento considerable con respecto a los 6.730 dólares de 1990, o el 38% del promedio de la UE, y ahora es similar a los 52.039 dólares de Japón, según cifras del Fondo Monetario Internacional expresadas en dólares actuales y ajustadas al menor costo de la vida en Polonia.

La economía polaca ha crecido a un promedio del 3,8% anual desde su ingreso en la UE en 2004, con lo que ha superado con creces el promedio europeo del 1,8%.

No hubo un factor único que ayudara a Polonia a salir de la trampa de la pobreza, explicó Marcin Piątkowski, de la Universidad Kozminski de Varsovia y autor de un libro sobre el auge económico del país.

Uno de los factores más importantes fue la rápida creación de un marco institucional sólido para las empresas, añadió. Eso incluyó tribunales independientes, una agencia antimonopolio para garantizar la competencia leal, y una regulación estricta para evitar que los bancos con problemas estrangularan el crédito.

A consecuencia de ello, la economía no fue secuestrada por prácticas corruptas ni por oligarcas, como sucedió en otros países del mundo poscomunista.

Polonia también se benefició de miles de millones de euros en ayuda de la Unión Europea, tanto antes como después de su adhesión al bloque en 2004, con la cual obtuvo acceso a su enorme mercado común.

Sobre todo, existía un amplio consenso en todo el espectro político de que el objetivo de Polonia a largo plazo era sumarse a la UE.

“Los polacos sabían a dónde se dirigían”, observó Piątkowski. “Polonia adoptó las instituciones y las reglas del juego, e incluso algunas normas culturales que Occidente tardó 500 años en desarrollar”.

Pese a su naturaleza opresiva, el comunismo contribuyó al eliminar las añejas barreras sociales, lo que permitió que trabajadores de fábricas y del campo —quienes antes no tenían ninguna oportunidad— tuvieran acceso a la educación superior. Tras la caída del comunismo, un auge en la educación superior se refleja en que ahora la mitad de los jóvenes tienen un título universitario.

“Los jóvenes polacos, por ejemplo, tienen mejor formación que los jóvenes alemanes”, expuso Piatkowski, pero ganan la mitad que ellos. Esa es “una combinación imbatible” para atraer inversores, agregó.

El exito de una empresa de autobuses eléctricos

Solaris, una empresa fundada en Poznan por Krzysztof Olszewski en 1996, es uno de los principales fabricantes de autobuses eléctricos de Europa, con una participación de mercado de aproximadamente el 15%. Su historia refleja una característica distintiva del éxito polaco: el espíritu emprendedor, o la voluntad de asumir riesgos, para crear algo nuevo.

Formado como ingeniero durante el gobierno comunista, Olszewski abrió un taller mecánico donde utilizaba repuestos de Alemania Occidental para reparar autos polacos. Si bien la mayoría de las empresas estaban nacionalizadas, las autoridades permitieron que pequeños talleres privados como el suyo operaran, según Katarzyna Szarzec, economista de la Universidad de Economía y Negocios de Poznan.

“Esos eran enclaves de emprendimiento privado”, señaló.

En 1996, Olszewski abrió una filial de la empresa alemana de autobuses Neoplan y comenzó a producir para el mercado polaco.

“El ingreso de Polonia a la UE, en 2004, nos dio credibilidad y acceso a un mercado europeo vasto y abierto, con libre circulación de bienes, servicios y personas”, contó Mateusz Figaszewski, responsable de relaciones institucionales.

Después, en 2011, se tomó la arriesgada decisión de comenzar a producir autobuses eléctricos en un momento en que pocos en Europa experimentaban con esa tecnología. Figaszewski añadió que las grandes empresas occidentales tenían más que perder si la transición a los vehículos eléctricos no funcionaba.

“Se convirtió en una oportunidad para alcanzar el liderazgo tecnológico por delante del mercado”, dilucidó.

Una población que envejece

Polonia aún enfrenta retos. Debido a la baja tasa de natalidad y al envejecimiento de la población, habrá menos trabajadores que mantengan a los jubilados. Los salarios promedio son inferiores al promedio de la UE. Si bien las empresas pequeñas y medianas prosperan, pocas se han convertido en marcas globales.

Jacek Jaśkowiak, el alcalde de Poznan, considera que la innovación nacional es una tercera ola en el desarrollo económico postsocialista de Polonia. En la primera ola —en la década de 1990— países extranjeros abrieron fábricas en territorio polaco y aprovecharon la mano de obra calificada local.

Hacia el cambio de milenio, prosiguió, las empresas occidentales introdujeron sectores más avanzados, incluidas las finanzas, la informática y la ingeniería.

“Ahora es el momento de iniciar esas actividades tan sofisticadas aquí”, subrayó Jaśkowiak, y añadió que una de sus principales prioridades es invertir en las universidades.

“Aún queda mucho por hacer en materia de innovación y progreso tecnológico”, dijo Szarzec, el economista de Poznan. “Pero seguimos ascendiendo en la escalera del valor añadido. Ya no somos sólo proveedores de piezas de repuesto”.

Los estudiantes de Szarzec alegan que es necesario hacer más para reducir las desigualdades entre las zonas urbanas y las rurales, facilitar el acceso a viviendas de precio razonable y apoyar a los jóvenes que forman familias. Dicen que los polacos deben reconocer que los inmigrantes, tales como los millones de ucranianos que huyeron de la invasión rusa en 2022, contribuyen al desarrollo económico en el ámbito de una población que envejece.

“Polonia tiene una economía muy dinámica, con muchas oportunidades de desarrollo, (así) que por supuesto que me quedo”, dijo Kazimierz Falak, de 27 años, uno de los estudiantes de posgrado de Szarzec. “Polonia es prometedora”.

Concebido como una nueva plataforma tecnológica de impacto regional, Lider Web trasciende más allá de lo tradicional al no ser únicamente una nueva página de internet, sino más bien un portal con información al día que integra a los diferentes medios que conforman El Grande Editorial: Líder Web y Líder Tv

Contactanos:
Tel: (867) 711 2222
Email: editor.liderweb@gmail.com

Social

805 Follows