CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Todavía no está claro cómo afectará a México la anulación por parte de la Corte Suprema estadounidense de los aranceles generales que había impuesto el presidente Donald Trump hace casi un año y el subsiguiente anuncio del mandatario de nuevos gravámenes globales del 10% con una justificación legal distinta.
La razón: los aranceles anulados no son los que más perjudican a México y todo dependerá de la letra pequeña de la nueva orden de Trump.
El secretario de Economía mexicano Marcelo Ebrard dijo que espera conocer los detalles en la visita que hará la próxima semana a Washington para ver “si permanecemos más o menos igual o hay algún cambio”. Pero el viernes recordó que sólo algunas de las medidas arancelarias impuestas a México tienen que ver con la disposición anulada por la Corte.
Estas son algunas claves para intentar discernir las posibles implicaciones.
El valor simbólico del fallo de la Corte
Analistas consideran que el fallo del alto tribunal es positivo más allá de lo comercial porque sienta un “precedente importantísimo” de que Trump no tiene poderes “ilimitados”, explicó Oscar Ocampo, del Instituto Mexicano para la Competitividad. “Ese mensaje en términos de certidumbre, de cierta predictibilidad, de Estado de Derecho en materia comercial es muy relevante”.
El gobierno de Claudia Sheinbaum optó por la cautela hasta ver el texto de la nueva orden porque la administración Trump se ha caracterizado por anuncios que después han sido matizados, retrasados o cambiados y porque hay complejas negociaciones simultáneas en marcha en varios frentes: presiones en seguridad, la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (el T-MEC) o las amenazas de nuevos aranceles con tintes políticos, como el dirigido a quien envíe petróleo a Cuba.
¿Qué aranceles quedan anulados?
Son los que Trump llamó “recíprocos” y que impuso apelando a una ley que le daba poderes especiales en casos de emergencia. Variaron según los países. En el caso de México fueron del 25%, pero las exportaciones que se hacían por el T-MEC —y que no estaban afectadas por otros aranceles particulares—, quedaron exentas del gravamen y eran la mayoría.
El gobierno mexicano celebró haber tenido un trato preferencial basado, sobre todo, en la intensa relación comercial entre ambos países y que ronda los 840.000 millones de dólares anuales.
Ebrard recordó el viernes que el 85% de las exportaciones mexicanas siguen sin aranceles.
¿Qué aranceles contra México permanecen?
Todos los que fueron impuestos con otros argumentos legales. Los que más impactan a México, dijo Ocampo, son los del 25% del sector automotriz, pero que pueden tener reducciones por diversos motivos, y los del acero y el aluminio que están en el 50%.
México se ha esforzado en utilizar todos los argumentos posibles por minimizar el impacto de estos gravámenes, lo que se ha traducido en fórmulas matemáticas complejas. Un ejemplo: un automóvil puede cruzar varias veces la frontera hasta que está completo y cada una de sus partes puede tener un arancel distinto según dónde se fabrique.
¿Qué implicará el nuevo arancel global del 10%?
Esta es la pregunta clave que sólo se sabrá cuando se publique y se analice la orden ejecutiva.
Ocampo recordó que la ley que se va a utilizar ahora tiene menos alcance porque “está hecha para corregir o para prevenir crisis de balanza de pagos y ajustes temporales”, pero la clave será si excluye, como los aranceles recíprocos, las exportaciones del T-MEC no afectadas por aranceles puntuales.
El académico considera posible que esta exclusión se mantenga porque beneficia también a Estados Unidos.
El secretario de Economía se limitó a decir que “el pronóstico que tenemos este año es salir adelante por la fuerza que tiene el comercio de los dos países” . Eso sí, a todos los preocupados por las negociaciones con Estados Unidos les dio una recomendación: “que se pongan en modo zen”.
¿Qué dicen los empresarios mexicanos?
Están preocupados.
“Nos levantamos cada día con nuevos retos”, dijo Alan Rusell, director de TECMA, una empresa que ayuda a las compañías estadounidenses a establecerse en México. “Lo difícil ha sido no tener claro cuáles son las normas hoy ni cuáles serán mañana”.
La palabra incertidumbre se ha instalado en la vida diaria de los empresarios mexicanos y mantiene paralizadas las nuevas inversiones, lamentó Manuel Montoya, director general del Clúster Automotriz del estado de Nuevo León —fronterizo con Texas—.
Montoya confió en que haya más claridad cuando concluya la revisión del T-MEC a mediados de año. Rusell quiso ser optimista pero temió que Trump vaya a seguir buscando vías para “aplicar estos aranceles que tanto le apasionan”.
¿Cómo afectarán los cambios arancelarios de EU a México?
Los aranceles anulados no son los que más perjudican a México y todo dependerá de la letra pequeña de la nueva orden de Trump
El presidente Donald Trump habla en un evento para anunciar nuevos aranceles en el Rosedal de la Casa Blanca, el 2 de abril de 2025, en Washington. (AP Foto/Mark Schiefelbein, Archivo)


